El recuerdo de Don José Sulaimán en la Basílica a 12 años de su partida: “Hay que seguir cumpliendo sus sueños”

A 12 años de su partida, el legado de José Sulaimán sigue vivo en el boxeo mundial y en la visión de su hijo Mauricio al frente del CMB.



Foto: Cortesía CMB

Don José Sulaimán no se ha ido. Vive en cada golpe, en las luces que iluminan el cuadrilátero donde nacen los campeones. En cada sueño de quienes anhelan convertirse en héroes con solo un par de guantes y su valentía como escudo. Su leyenda sigue vigente a 12 años de partir y esas enriquecedoras charlas mientras desayunaban juntos en el Sanborns son ahora recuerdos que reconfortan el alma de su hijo y heredero como presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), Mauricio Sulaimán.

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Fue el 16 de enero de 2014 cuando el mundo del boxeo se conmocionó con la noticia del fallecimiento de José Sulaimán Chagnón a la edad de 83 años. Es por eso que la familia de quien fuera presidente del Consejo Mundial de Boxeo durante más de tres décadas celebró una misa en la Antigua Basílica de Guadalupe para conmemorar su vida. Y ahí, entre cientos de personas que acudieron para honrar la memoria del exdirigente, Mauricio recordó las mejores enseñanzas que le dio su padre.

“Doce años. Es increíble que hayan pasado así, pero ver una Basílica llena de gente, con la familia, los campeones, la comunidad del boxeo, gente de la empresa. Es muy bonito, gente de otros países, de otros estados, es la única manera de dimensionar lo que mi papá es para nosotros como hijos”, comentó con un aura de nostalgia al finalizar la ceremonia religiosa.

“Extraño desayunar en Sanborns con mi papá o en la casa. Las migas que hacía mi mamá, migas con huevo, ver películas, platicar; él tenía una gran capacidad de platicar, de charla. La gente se reunía nada más para escucharlo y aprender de él y sus apapachos, era un papá muy cariñoso, muy querendón, muy besucón. Me encantaba que yo le diera masaje. Él de chiquito me enseñó, él me daba masaje y yo no sabía que me estaba enseñando; yo ya que fui creciendo y ahora tú y yo lo agarré por el resto de la vida. El masaje a mi papá es lo que más me gustaba”, recordó.

Don José Sulaimán fue nombrado presidente del CMB en diciembre de 1975. Su mandato, que se extendió por casi 38 años, guió la evolución del boxeo mundial con un enfoque pionero en la protección, seguridad, salud y respeto hacia los púgiles, tanto durante su carrera activa como después de su retiro. Ahora, el pugilismo enfrenta cambios producto de la tecnología y los poderes económicos, por lo que más que nunca, Mauricio piensa en cómo actuaría su padre.

“Siempre actúo como lo haría Don José. Ahorita estamos pasando por un momento complicado con personas que tratan de abusar de su poder económico y político, específicamente en Estados Unidos. Quieren menospreciar y armar historias que no existen. Ayer tuve una llamada con un amigo de mi papá de hace 50 años; una cosa que mi papá siempre nos dijo fue ‘tú haz lo que se tenga que hacer pero nunca esperes nada a cambio’ y equivocadamente muchas veces uno espera a cambio lealtad, trabajo, entrega, lo que sea en la vida y es un error. Tú haz las cosas, no esperes nada a cambio, haz lo que tú puedes controlar y lo que otros hagan pues ya que Dios los bendiga y ya veremos quién tiene mayor punch”, rememoró.

“Por eso hay que seguir cumpliendo sus sueños, hay varios todavía ahí. Él siempre dijo que nada en la vida era imposible, algunas cosas toman más tiempo y el Grand Prix fue 30 años después de su idea original, 14 años después de que ya iba a arrancar y ahora es una realidad. Entonces es muy bonito tener toda una comunidad con la que juntos podemos hacer muchas cosas”, sentenció.