‘¿Quieres que te enfríe el chocolate?’, solía preguntarle su abuelo a Axel. Muchas veces, el niño accedía a pesar de que la espumosa bebida de cacao estuviera en su punto exacto. Al escuchar la afirmación del nieto, el abuelo ni tardo ni perezoso atendía la ‘petición forzada’.
‘Se le iluminaba el rostro. Los ojos le brillaban. Aunque tenía personal de servicio él mismo pasaba el chocolate de una taza a otra hasta que consideraba que estaba listo’, recuerda Axel El Heredero de Plata, quien en esos años de infancia no sabía que el hombre que le ‘rogaba’ para enfriarle su bebida ‘enfrentó’ a las ‘Momias de Guanajuato’, ‘Las Mujeres Vampiro’ e incluso al ‘Doctor Muerte’… Hasta que un día le dijeron: ‘Te vamos a platicar un secreto, pero no se lo digas a nadie, tu abuelo es El Santo’.
Simplemente Rodolfo
Hasta ese momento, para Axel su abuelo era simplemente Rodolfo Guzmán Huerta. Pero tras conocer la noticia lo primero que hizo fue decirle el ‘secreto’ a todos sus amigos de la primaria, que como sería lo más normal lo tacharon de mentiroso.

‘Pero conforme pasó el tiempo comprendí el trabajo de mi abuelo y me volví muy cauto en el tema. Pero sí, de niño fue lo primero que hice y lógicamente nadie me creyó. Me decían que sus abuelos eran Superman, Batman o el Hombre Araña. Pero era cierto, yo conviví con mi abuelo’, recuerda el gladiador profesional, que lleva en sus venas la sangre del inconmensurable gladiador hidalguense que cobró fama mundial.
A pesar de los lazos biológicos, Axel no puede anunciarse como El Nieto del Santo, pues su tío, quien le da vida a El Hijo del Santo desde un inicio se opuso.

‘Desde el comienzo mi tío no quería, me ponía trabas hasta que finalmente se negó abiertamente’, apunta Axel, quien al inicio aparecía en las carteleras como El Nieto del Santo.
De hecho, el problema llegó a los tribunales y las autoridades determinaron, por paradójico que pareciera, que en efecto él es nieto de Rodolfo Guzmán Huerta, pero no es nieto de El Santo, pues éste es un personaje.
El paso de Axel por la lucha libre no es el de cualquier improvisado. Lleva sobre la espalda el peso no sólo del abuelo, sino también de su suegro, otro grande del pancracio mexicano: Daniel García Arteaga ‘Huracán Ramírez’. Otra figura icónica.
Gran enseñanza
A diferencia del tío, a quien suelen criticar en redes porque no firma máscaras a menos que sean originales, es decir, de las que él vende, Axel atiende afable al público, pues recuerda consejos muy puntuales de su abuelo: ‘Él me hizo ver el esfuerzo que hacen los aficionados por pagar un boleto, es por eso que cada función doy el máximo y jamás me retiro de la arena hasta atender al último aficionado. Hay veces que te piden que les firmes una máscara ‘de juguete’ de tu personaje, que es de una calidad muy sencilla, pero llegan con una alegría inmensa que se proyecta en los ojos y yo con mucho gusto la firmo y tomamos la foto del recuerdo. Para ellos es algo especial y eso es muy bonito’.
Más allá de la arena
Sabedor de que muchas veces el público no puede acudir a las arenas de lucha libre y luego de que el tío le ha cerrado algunas puertas, Axel, quien formó parte de las filas del Consejo Mundial de Lucha Libre, se ha dado a la tarea de acercar el deporte de los costalazos a lugares en los que no es habitual que haya llaves y contrallaves.

‘Nos dimos a la tarea de crear la empresa Ring Side con la que hemos acercado la lucha libre a escuelas, oficinas, incluso a fiestas privadas. La promotora Ring Side nació de la creciente solicitud de grandes empresas de ofrecer funciones privadas de lucha libre a sus empleados y clientes’.

‘De hecho, por ejemplo, nos tocó dar una función muy especial porque fue para un niño que estaba muy enfermo y sus papás le llevaron la lucha libre al jardín. Él no podía bajar, pero se asomó desde la ventaja y sonrío. Hacía mucho que no lo hacía, según comentaron sus papás. Fue un momento mágico’, comparte Axel, quien a pesar de los obstáculos de la vida es un hombre pleno que mantiene por todo lo alto el legado de su abuelo a pesar de las envidias adentro y afuera del cuadrilátero.