Elección judicial 2025: no quieren que votes

Arranca la elección judicial más importante en México con escenas surrealistas.



Una candidata judicial que tira expedientes como si fueran confeti. Otro comparándose con un chicharrón. Una más arropada por burócratas con chaleco guinda. Así arrancó la elección judicial más importante en la historia de México. Y todavía nos preguntamos por qué la gente no quiere votar.

Este domingo 30 de marzo empezó formalmente el periodo de campañas rumbo a la jornada del 1 de junio. Y el primer día era más parodia que proceso histórico.

MÁS IGUALES QUE OTROS

Mientras cientos de candidatas y candidatos apenas imprimen volantes para repartir en plazas públicas, las ministras en funciones Lenia Batres, Loretta Ortiz y Yasmín Esquivel arrancaron sus campañas como si estuvieran en una contienda por la gubernatura: actos masivos, sindicatos movilizados, porras, acarreados, discursos políticos… y sin pedir licencia, como recomendó el INE.

Batres se rodeó de comerciantes. Ortiz del SME y la cooperativa Cruz Azul. Esquivel del magisterio mexiquense. Entre semana se sientan en la Corte. El fin de semana piden votos. La línea entre juez y candidata no existe. La equidad, menos.

Morena prometió con la reforma judicial un modelo limpio, sin partidos, sin financiamiento, con candidaturas individuales. Pero lo que vimos en el arranque fue lo mismo de siempre: agrupaciones políticas, operadores, sindicatos y otros intereses en modo campaña.

Y mientras unas tienen estructura, el resto se las ingenia como puede. Algunos graban videos en la UNAM, como Alan Arriola. Otros hacen reguetón, como Alán Barragán, en Sonora. Dora Martínez tira expedientes al suelo. Y Arístides Guerrero se compara con un chicharrón… por “estar bien preparado”.

Nada de eso debería ser parte de una elección judicial. Pero así va el primer día.

LA LEY NO ES LA LEY

Por si algo faltara, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que impugnará ante el Tribunal Electoral la decisión del INE de prohibir al Ejecutivo difundir esta elección.

Lo mismo hizo Ricardo Monreal, quien acusó al INE de “excederse”. Dijo que viola los derechos del Congreso.

Pero hay un pequeño detalle que olvidaron: esa prohibición está en la reforma judicial que Morena impulsó y aprobó, específicamente en el artículo 506 de la Ley Electoral. El texto es claro: “Queda prohibido el uso de recursos públicos para fines de promoción y propaganda relacionados con los procesos de elección de personas integrantes del Poder Judicial”.

La regla que hoy impugnan, la escribieron ellos.

POR ESO NO VOTARÁN

La campaña arrancó con simulación, inequidad, ridículo y contradicciones. Pero lo más grave es la trampa que está montada: hacer tan confuso, tan opaco y tan desigual el proceso, que la gente simplemente no quiera participar.

Y lo están logrando.

El INE ya advirtió que la participación podría estar entre el 8% y el 15% del padrón, según declaró su presidenta, Guadalupe Taddei. Una cifra inferior incluso a la revocación de mandato de 2022.

Y no ayuda que entre las y los aspirantes haya nombres con antecedentes penales, vínculos con el crimen, sanciones administrativas o acusaciones de abuso sexual, como documentó Defensorxs, AC. Ni que México Evalúa haya advertido el riesgo de violencia político-criminal en al menos ocho estados durante la elección judicial.

¿Quién va a votar así? O quizás ese sea el verdadero plan. Porque si nadie vota, otros deciden. Y si nadie exige, otros se reparten el Poder Judicial.