En México no hay narcoterrorismo, “ni lo de Culiacán” se calificó así, y sí instituciones de procuración locales debilitadas: OSC

En México no hay “narcoterrorismo”, como se intenta establecer desde Estados Unidos, aunque existe el pendiente de dar seguridad a la población en el país, ante unas instituciones locales de procuración de justicia debilitadas y se descartó que exista un movimiento para desestabilizar a la actual Presidencia de la República.

En reunión con reporteros, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero afirmó lo anterior y sostuvo: “No me gustaría, ni tampoco acepto, la terminología narcoterrorismo; tenemos, sí, grupos criminales; sí, delincuencia organizada; sí, cárteles de la droga, pero todo dentro del marco de delincuencia, no del narcoterrorismo”, afirmó.

Observó que el concepto jurídico de narcoterrorismo es muy importante, porque en cuanto se tiene “terrorismo, se actualiza la carta de las Naciones Unidas para que se actúe en consecuencia”, por lo que pidió cuidar las palabras.

-¿Ni lo de Culiacán se podría catalogar así?-, se le cuestionó.

-No, no. Se detuvo a una persona ejecutando una orden de aprehensión girada por un juez de distrito y fue a ejecutarse la orden de aprehensión, y el tema de que el Presidente haya tomado la decisión de dejarlo libre para no tener consecuencia de otras pérdidas de vidas humanos, porque así lo han manifestado de manera contundente, fue una decisión política.

Informó que la Fiscalía General de la República (FGR) atrajo el caso del asesinato de varios de los integrantes de la familia LeBarón, lo cual se les informó durante la reunión que sostuvieron con el presidente Andrés Manuel López Obrador, este lunes para revisar los avances de la investigación en torno al asesinato de seis mujeres y tres niños, ocurrido el mes pasado en la zona limítrofe de Sonora y Chihuahua.

Sánchez Cordero comentó: “Ahí estaba el fiscal (estatal) y dijo ‘ya hay instrucciones del fiscal Gertz, de la atracción total’, porque ya habían dicho: ‘nosotros nos hacemos cargo de la delincuencia organizada y los delitos federales y que las fiscalías locales se hagan cargo de los delitos del fuero común, pero al final del día se decidió atraer todo el caso a la Federación, precisamente porque hay, de verdad, lamentablemente, las fiscalías de los estados no tienen los recursos materiales, humanos ni de práctica forense para hacerse cargo de una situación determinada”.

Destacó que las fiscalías locales están muy debilitadas, no tienen personal calificado y se enfrentan a una falta impresionante de recursos.

Entonces, precisó, la Fiscalía General se hizo cargo, al combinarse varios factores: primero, la circunstancia de la doble nacionalidad de la familia LeBarón; segundo, porque es delincuencia organizada en la zona, y por la dimensión de los homicidios, perpetrado contra miembros de una sola comunidad; “De lo contrario, la investigación hubiera quedado en el fuero común”.

De ahí que advirtió, la Fiscalía General de la República, añadió, no puede atraer todo, por lo que es necesario fortalecer los esquemas de procuración e impartición de justicia en los estados.

Sostuvo que en la reunión entre los miembros de la comunidad LeBarón y el mandatario se hizo “en términos de agradecimiento” al Presidente López Obrador, porque la primera autoridad que auxilió a los sobrevivientes fue la federal.

Asimismo, Sánchez Cordero aseguró que los LeBarón le aseguraron a López Obrador que ellos nunca han solicitado la intervención de un gobierno extranjero; “le dijeron: ‘no somos traidores a la patria, somos mexicanos por nacimiento y tenemos la doble nacionalidad que la Constitución nos permite”.

Por otro lado, la ministro en retiro descartó que exista un movimiento de empresarios o de la misma delincuencia organizada -“porque esa ha estado presente desde hace muchos años, al igual que los cárteles”-, que intente desestabilizar al Presidente de la República.

Olga Sánchez Cordero calificó con nueve el primer año de la administración Lópezobradorista, y aclaró que ésta será de 10, “en el momento en que haya un punto de inflexión real de la baja de homicidios y del crimen”.