En su propio camino

Antes de presentar su producción Ella, Damiana Villa dice estar emocionada de que se le hace justicia en el terreno musical gracias a las canciones que dedica con cariño a su tía Lucha Villa

Han sido cinco lustros de caminar… han sido cinco lustros buscando la puerta hacia un nuevo sendero… hoy la señora Damiana Villa ha encontrado aquella vereda con su disco debut, Ella…

“Estoy muy contenta porque luego de veinticinco años saco un disco con canciones nuevas, solamente hay un cover que es un homenaje a mi tía Lucha Villa, es A medias de la noche, eso significa un enorme reto; en el disco hay cumbia, balada grupera, bolero, tex mex y hasta un reggaetón, lo tuve qué hacer por la moda, no se oyó tan mal”.

Autodefiniéndose como exponente del llamado regional mexicano, quiere llegar a nuevas generaciones.

“Hace falta que suena más la música mexicana aquí en México por eso son interesantes las fusiones, eso ha hecho que los jóvenes conozcan lo ranchero y el mariachi”.

Con el algutinamiento de géneros hay para dónde voltear.

“Me gusta mucho la fiesta, esta fusión de tex mex, salsa, merengue; con esto doy varias opciones y una nueva propuesta”.

Al gustarle lo bullanguero, quizá en escena sea un personaje pero ¿quién es ella?

“Damiana creé en sí misma al haber pasado lo que vivió, desde cantar en camiones hasta cantarle al Príncipe de Mónaco o ganar un concurso; la carrera la he hecho en Europa; soy una combinación de mujer fuerte, madre y cantante”.

El unir esas aristas en una sola personalidad al igual que juntar géneros, entonces cuál música recurre a cuál.

“Una a la otra van de la mano porque de otro modo se sigue cantando en bares”.

Al ser sobrina de una figura vernácula como la señora Lucha Villa, algo se debe pensar.

“Antes lo veía como un gran peso, hoy lo veo como un gran honor, ojalá Dios me permita llegar a ser tan grande como ella”.

Entre la mar de vivencias emergen algunas que le gustaría repetir.

“Me gustaría volver a vivir cuando gané Valores Juveniles en mil novecientos noventa y siete, pero como pasó lo de mi tía quedó en el olvido, ¿por qué no cantar otra vez en camiones?, cantar en el Lido de Paris”.

Con la mirada hacia el horizonte elige otro instante.

“Repetir mi vida tal cual”.

Luego de veinticinco años ofrece su voz a la brisa… no importa la estirpe… vuela en su propio camino…

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