El Estadio Corregidora en Querétaro, escenario del juego entre México e Islandia, se convirtió en un verdadero búnker de seguridad, para garantizar que el cotejo y la asistencia de aficionados transcurrieran sin ningún tipo de problema.
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Ya el gobierno del estado había anticipado que establecería seis anillos de seguridad para el cotejo, por lo que era un operativo esperado y anunciado.
Sin embargo, no por eso dejó de sorprender la cantidad de elementos y vehículos de seguridad que estuvieron en las inmediaciones del Corregidora, ya que hubo de tres corporaciones distintas.
Policía Estatal, Guardia Nacional y hasta el Ejército Mexicano, fueron los encargados de proteger a la ciudadanía que se dio cita para el partido, además de, por supuesto, las Selecciones de México e Islandia.
Había patrullas por doquier, vehículos especiales de la policía y del Ejército; inclusive, hasta camionetas equipadas con torretas de arma de muy largo alcance, por lo que el Estadio Corregidora fue la tarde de este miércoles, uno de los puntos más seguros de todo México. Lo prepararon por si había una guerra, que por fortuna, no llegó.
Aunado al gran número de elementos de los tres cuerpos mencionados, también un helicóptero de la Policía Estatal, se encargó de patrullar la zona aérea del estadio para evitar cualquier contratiempo.
Luego de lo sucedido el domingo pasado en Jalisco, donde la narco violencia escaló tras el abatimiento de Nemesio Oseguera, El Mencho, el Estado Mexicano aprovechó el juego del Tri, para hacer un despliegue muy importante de seguridad.
Ello, con la clara intención de demostrarle no solo al propio pueblo, sino también al mundo, que la situación en el país está controlada y que se puede organizar un partido de futbol con muchísima seguridad.
Por ahí fue el discurso del Comisionado de la Femexfut, Mikel Arriola, la mañana de este miércoles durante un Congreso de Futbol en esta ciudad, toda vez que mencionó que este cotejo ante Islandia, era la muestra de que el orden está asegurado y de que México es capaz de recibir la Copa del Mundo en poco menos de cuatro meses.
El Estadio Corregidora de Querétaro, por un día se convirtió en la demostración de fuerza que puede desplegar los distintos niveles de gobierno, con lo que también se buscó borrar cualquier tipo de duda en torno a las garantías que puede dar México, de cara tanto al Repechaje que se jugará en marzo, pero sobre todo para el Mundial en junio.

Foto: Cuartoscuro 




