Este torneo sí es el bueno… Cruz Azul impone récord de triunfos

 El Cruz Azul cumplió con toda lógica al tratarse de un enfrentamiento entre el primer lugar y el último: sí, el triunfo.

Pero no cualquier victoria fue la que impuso La Máquina en su visita al FC Juárez (0-1), en Ciudad Juárez, Chihuahua. Fue la undécima de manera consecutiva y que la mantiene como líder del Guard1anes 2021, con 33 unidades.

El camino pinta bien para el conjunto de La Noria que parece decidida también a romper una de las mejores marcas en todos los tiempos del futbol mexicano.

Ganar de nueva cuenta en la Liga MX le valdría a los cementeros igualar las épicas marcas de 12 triunfos seguidos del Necaxa, en la campaña 1934-35, y la del León, en el Clausura 2019.

Asimismo, este undécimo grito airoso ya es la mejor marca del Cruz Azul en su historia.

A esta cita en el Olímpico Benito Juárez, La Máquina arribó con altas expectativas, aunque el estratega Juan Reynoso no se confió del todo y fue considerado por aquellos que tuvieron una alta exigencia durante la Fecha FIFA, con Selección Mexicana.

Orbelín Pineda y Roberto Alvarado hicieron el viaje a la frontera, pero fueron banca.

De igual manera, Reynoso busca dosificar el aspecto físico del plantel, porque el domingo volarán a República Dominicana para sostener su duelo de la Liga de Campeones de la Concacaf, contra el club haitiano Arcahaie, en el Estadio Félix Sánchez.

Por su parte, el FC Juárez, con el recién ciclo iniciado en el banquillo con Alfonso Sosa, los mejores elementos fueron lanzados al ruedo de inicio, entre ellos destacó ele egreso a la titularidad de Marco Fabián. Incluso, José Esquivel  estuvo de arranque pese al trajín que tuvo por la Fecha FIFA.

UN SOMNÍFERO

Pese a su dominio ofensivo, al Cruz Azul e le complicó el primer tiempo.

El cotejo comenzó flojo. Pocas emociones. Bastante malito para los espectadores que volvieron a su cita en el Olímpico, que a pesar de la contingencia sanitaria por coronavirus, acudieron para alentar; sin embargo, en las limitadas gradas con ocupación del 30% hubo una mayoría de fanatizada celeste. Sí, los capitalinos parecían locales.

Las mejores acciones fueron del Cruz Azul. A los 17 minutos, la llegada más prometedora de los cementeros. Un pase desde 3/4 de cancha de Yoshimar Yotún hacia su costado izquierdo, con Jonathan Rodríguez, pero el uruguayo no se dio su tiempo -pese a que no tenía encima marca alguna- y se anticipó con su disparo cruzado dentro del área. La pelota viajó muy desviada de la meta de Iván Vázquez Mellado.

Tiro fallido, pero a su vez un primer aviso de cómo serían los primeros 45 minutos.

Pero los Bravos, aunque sólo una, también tentaron el sector rival, sobre todo con un Marco Fabián muy activo y blanco de constantes faltas.

MEJORÓ EL COMPLEMENTO

Para bien del espectáculo, el cotejo fue a la alza y por ambas partes.

La propuesta de los azules fue difíciles de tumbar, porque sin cumplirse un minuto de la reanudación, casi se cantaba el 0-1.

El guardameta de los bravos, en un excelente recorrido de su línea, sacó un disparo largo del peruano Yotún, que de no ser por el meta, la esférica se hubiera clavado por el ángulo superior derecho.

ECHAN MANO DE TRICOLORES

Juan Reynoso no ocultó su apuro por querer llevarse el encuentro. De inicio en el complemento, el timonel del Cruz Azul echó mano del volante Roberto Alvarado y sacó al contención Rafael Baca, quien ya estaba amonestado por una infantil entrada sobre sobre Esquivel, cuando el cronómetro apenas marcaba 13 minutos.

Clara intención de Reynoso: más fuerza en el ataque y cero preocupaciones por un jugador condicionado por amarilla.

A los 56’, Sosa hizo lo propio con su oncena, al sustituir a Jefferson Intriago por Ariel Matías García.

Y sí que eran necesarias las modificaciones, porque ayudaron a que los Bravos se metieran más al juego después de los 60 minutos.

Más tarde, el volante Orbelín Pineda -otro que vio actividad con la Selección Nacional de México, entró por el ecuatoriano Bryan Angulo.

ALARMA CELESTE

Las lesiones estarían acechando de nueva cuenta al equipo de Reynoso. Ahora se sumaría el defensa Pablo Escobar que quedó sentido de una molestia en la pierna izquierda.

El propio futbolista pidió su cambio tras quedar tendido en el césped; el delantero Santiago “el Chaquito” Giménez lo suplió.

Escobar había registrado una noche positiva, incluso con la oportunidad de abrir la pizarra a los 49’, luego de un buen centro de Elías Hernández, pero el defensa paraguayo, en solitario, se presionó y la mandó por encima del arco.

SEÑOR GOLAZO

Aunque el Cruz Azul tardó en tomar la posesión, el duelo fue a la baja en la recta final. Pelotazos y hostilidades que no prosperaron, además de tiros desviados que no hicieron la diferencia prácticamente en todo el tiempo regular.

Cuando todo parecía que iban a repartir unidades, salió el de siempre al rescate, el hombre gol, “el Cabecita” Rodríguez.

A los 88’, en los límites de la media luna, el delantero uruguayo apuntó en medio de la zaga rival y disparó potente a las redes de Vázquez Mellado.

Una vez guardada la esférica en el fondo, Rodríguez explotó de felicidad y puso en su rostro una nariz azul, para dedicar su golazo a la campaña del Día del Autismo y a la nueva historia que el Cruz Azul empieza a escribir.