Evaluación en 45 días; si no hay resultado, nuevo diálogo

Revela Ebrard detalles del acuerdo

Se desactiva el riesgo sobre el T-MEC, señala

Tras frenar la imposición arancelaría anunciada por el presidente Donald Trump y que entraría en vigencia ayer, México y Estados Unidos evaluarán en 45 días los compromisos asumidos en el tema migratorio, sin que nuestro país se convierta en “Primer País de Asilo”.

En conferencia de prensa en Palacio Nacional, el canciller agregó que si todo va bien en 90 días se terminaría la negociación en forma definitiva, pero de lo contrario se entraría a una etapa de negociación más profunda. “Nuestro propósito es tener éxito y cumplir”, dijo.

En conferencia de prensa en Palacio Nacional, el Secretario de Relaciones Exteriores, sintetizó y dijo fueron tres los logros: uno, separar el tema migratorio y comercial; dos,  que todos los migrantes que pasen por México sean documentados, que se despliegue la Guardia Nacional en la frontera con Guatemala y que nuestra nación no se convierta en tercer país seguro; y tres, que el Gobierno estadounidense reitere su apoyo al Plan de Desarrollo Integral para el sur de México y el norte de Centroamérica.

Explicó que es la primera vez que las tarifas arancelarias no se imponen y se empieza a negociar sin la sanción comercial. En ese tiempo “tenemos la oportunidad de demostrar que tenemos la razón” y ahora se entrará en contacto con las diferentes organizaciones y países de Centroamérica para trabajar en el freno a la migración.

El canciller dijo que la negociación inició casi con un ultimátum, pues el gobierno de Estados Unidos tenía como punto de partida las cifras del mes de mayo que señalaban que ingresaban 140 mil personas sin documentar y que para finales de 2019 serían un millón 600 personas, mismas que amenazaban su seguridad.

Agregó que en un marco de dignidad se despejó temporalmente poner en riesgo el Tratado Comercial Te-mec, evitar la caída del PIB en un punto y entrar a una grave crisis económica donde se perdería un millón de empleos.

Marcelo Ebrard aseguró que México no se convertirá en un Tercer País Seguro y solo atenderá 10 mil casos de solicitud de asilo.

Destacó que la Guardia Nacional se presentó como una opción en el problema, ello sin criminalizar la migración y tampoco militarizar la frontera sur de México. “Lo único que se hará es trabajar más rápido”.

El canciller sostuvo que no se podría permitir que 600 mil personas ingresaran y transitaran por México sin saber cómo se llamaban y quiénes eran.

En este momento, se tratará de frenar el éxodo en Guatemala, Brasil, Panamá, con el compromiso del 18 de diciembre que es la única opción: “cooperación para el desarrollo”.

Este plan ya fue avalado por Alemania, España y otros países, que apoyan el plan de atacar la pobreza y frenar la migración con apoyo económico y no bélico.

Agregó que la posición de los estadounidenses es “cero migración”, pero eso es imposible, expresó Ebrard.

“Si no tenemos razón tenemos que hacer más rondas de conversaciones para buscar otra salida, especialmente, ellos propondrían el Primer País de Asilo, y lo que nosotros decimos es que tiene que ser regional”, indicó.

Entre las medidas adicionales, señaló, se encontraría una negociación para que México sea Tercer País Seguro, propuesta por el Gobierno estadounidense, o un sistema de asilo regional, con participación del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), perfilada por el País, que tendrían que ser consultadas con el Congreso mexicano.

“Si llegáramos al escenario de que las medidas que nosotros tomamos no funcionan, cualquier cosa que acordamos yo tengo que ir al Senado de la República. México no puede hacer acuerdos que no conozca el Senado”, estableció.

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