Exigieron a AMLO y comitiva prueba de Covid; ¡Oye, Trump!

Andrés Manuel López Obrador, como todos los presidentes de México, acata las condiciones del gobierno de Estados Unidos.

Del mandatario en turno.

Hoy, Donald Trump.

No tiene opción, son el presidente y el país más poderoso económica, política y militarmente del mundo.

Y es vecino colindante.

Y -hasta antes de la epidemia- el principal socio comercial.

Pero que no mienta. Que no diga que la relación es hoy mejor que nunca.

Si cuando Trump amenazó con elevar los aranceles a la mercancía mexicana, el año pasado, el canciller secretario de Gobernación de facto, Marcelo Ebrard Casaubon, tuvo que negociar y aceptar que México distraiga 26 mil soldados de la Guardia Nacional para vigilar la frontera y evitar el paso de indocumentados centroamericanos… que López Obrador invitó a venir a México.

Y se vendió como un triunfo.

En campaña, cuando candidato, siempre dijo que sometería al republicano y hasta se mofaba de Enrique Peña Nieto por recibirlo en 2016 en Los Pinos y por entregarle el país, acusaba, cuando ni siquiera era presidente aún de Estados Unidos.

Es más, escribió un libro que tituló Oye, Trump, en el que planteaba conclusiones de una gira que hizo por Estados Unidos para abordar la crisis de los migrantes mexicanos.

Pedía demandarlo ante la ONU.

Exigía a Peña Nieto.

Lo llamaba amenaza vulgar.

Era candidato.

Así, Andrés Manuel cumplirá todo el protocolo que Washington le exigió para poder entrar a la Casa Blanca a ver al pedante republicano.

El principal, someterse a la prueba de detección de Covid-19, la que en México, apoyado por su incondicional, Hugo López-Gatell, se ha negado innumerables ocasiones a realizarse.

¿Pus no que la fuerza del presidente es moral y no una fuerza de contagio?

-La fuerza del presidente es moral, no es una fuerza de contagio. En términos de una persona, de un individuo que pudiera contagiar a otros, el presidente tiene la misma probabilidad de contagiar que tiene usted o que tengo yo. Usted también hace recorridos, giras y está en la sociedad, dijo López-Gatell en la mañanera del 16 de marzo, cuando le preguntó una reportera si se aplicaría la prueba.

Eso le hubieran dicho al equipo de Trump, cuando les exigieron ese, entre otros, requisito del protocolo.

Y así, con evasivas, el tabasqueño se ha negado no sólo a aplicarse la prueba, sino a utilizar tapabocas y a recibir gel antibacterial en diversos eventos.

Y en sus diversas giras, retomadas a partir del 1 de junio, cuando se retomaron ciertas actividades esenciales en el país, donde la sana distancia no aplicó sino hasta que la realidad era ya inocultable.

La epidemia ha matado a 31 mil mexicanos y la cifra podría llegar, al ritmo que mantiene, fácilmente a 50 mil.

Pero no, la curva se ha aplanado han dicho tanto Andrés Manuel como su escudero.

-Sí, me voy hacer la prueba, posiblemente hoy por la tarde y ya mañana, si es que alcanza (el tiempo) que me den el resultado, les informaría, dijo ayer en su mañanera en Palacio.
      -No tengo ningún síntoma, no tengo tos seca, calentura, cansancio, no tengo problemas de respiración. Estoy entero.

No puedo ir enfermo, sería irresponsable, si allá también hace falta, de acuerdo al protocolo de salud, que yo me haga otra prueba, estoy dispuesto a hacerlo.

 

¿Y por qué aquí no?

Como anunció, volará en aerolínea comercial.

Tendrá que portar cubrebocas o en la aeronave o en el aeropuerto de Atlanta, donde hará escala rumbo a Washington, a donde llegará hoy por la noche.

Quien tenga la foto de López con cubrebocas ganará el premio nacional de periodismo. El auténtico, no el patito que entregan cada seis meses.

Y mientras López Obrador decía que si tenemos buena relación con Estados Unidos, vamos a evitar que haya malos tratos, y esto poco a poco lo hemos logrado, el del copete güero tuiteaba fotografías de su visita al muro que construye en la frontera, su principal promesa de campaña.

– Mis críticos, mis adversarios, hablan que cómo voy si se ha ofendido a los mexicanos.

Quiero decirle al pueblo de mi país que el tiempo en que nosotros hemos estado en el gobierno ha habido una relación de respeto.

No es el mismo trato de antes, dijo.

Por la noche, el estadunidense escribió “López Obrador es mi amigo y un hombre maravilloso”.

-¿Saben contar? No cuenten conmigo, les dijo Justin Trudeau, el premier canadiense. Andrés Manuel supo siempre que el de Canadá no iría.

López se encontrará con Trump, el impredecible, el bipolar empresario vuelto presidente.

A cruzar  los dedos para que salga bien librado.

 

Fortalecen la salud en Oaxaca

Alejandro Murat Hinojosa y el director del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), Juan Antonio Ferrer Aguilar, acordaron fortalecer la atención a la salud de los oaxaqueos ante la contingencia sanitaria.

Ayer sostuvieron una reunión en la que se anunció que se amplía de 25 a 42 camas la capacidad del Hospital de Especialidades de Juchitán de Zaragoza convertido en unidad  COVID-19.

Además, la incorporación de 450 médicos para la atención en Oaxaca para que la salud sea ejemplo a nivel nacional.

Recorrieron el Hospital de la Mujer y el Niño Oaxaqueño, en Reyes Mantecón, junto a la senadora con licencia, Susana Harp Iturribarría, enlace entre el gobierno federal y el gobierno de Oaxaca en la contingencia.

 

Vámonos: ¿Por apellido al centro? ¿Quién tendrá esas brillantes ocurrencias en el gobierno de Sheinbaum?

 

albermontmex@yahoo.es      @albermontmex