Falló el pueblo sabio a AMLO; impresionante grito del silencio

¿Y el pueblo sabio y noble?

¿Dónde están los 31.1 millones de mexicanos que votaron por Andrés Manuel López Obrador el 2 de julio de 2018?

Nomás no aparecieron cuando más los necesitaba.

Ni en la rifa del avión sin avión, de dos mil millones de pesos sin dos mil millones de pesos, ni de la consulta que no es consulta sobre enjuiciar o no  a los ex presidentes.

Fueron seis millones de boletos de a quinientos varos.

Es decir, se buscaba recuperar 3 mil millones de devaluados, pero útiles pesos en una rifa que pasó de pretender entregar el avión que no tenía ni Obama, a guardárselo al ganador hasta que tuviera modo de tostonearlo -venderlo- , llevárselo a su casa… o  convertirlo en su casa.

Total, está equipado hasta con gimnasio -bueno, exageré, caminadora- en la recámara donde dormían Enrique Peña Nieto y su entonces esposa, Angélica Rivera.

Los 75 millonetas, los empresarios, que de pueblo sólo tienen a sus empleados, compraron tres millones de cachitos.

Mil 500 millones de pesos.

Les pasaron la charola en Palacio Nacional.

¿Lo recuerda?

Luego, Alejandro Gertz Manero, fiscal carnal o titular de la Fiscalía General de la República (FGR), entregó un cheque de hule, como dice el pueblo bueno, con dizque dos mil millones de pesos que indebidamente se tomaron de los dineros recuperados del Infonavit por contratos otorgados en el sexenio del joven que se peina con vaselina o Wildroot.

Al principio se dijo que sería para pagar los 2 mil millones del premio, que luego se convirtieron en 100 premios, y después que iría para equipo médico y medicamentos para enfrentar la epidemia de Covid-19.

Ya nadie supo, porque, finalmente, los 2 mil millones salieron de los mil 500 que aportaron los hombres del billete -empresarios para que suene elegante- y de los 500 millones que Andrés Manuel ordenó entregar a cambio de un millón de boletos.

Un día antes de la rifa, el lunes 14, en la mañanera, se informó que apenas se había reunido 2 mil 89 millones, producto de la venta de 69 por ciento de los boletos; es decir, unos 4.2 millones de los seis disponibles.

¿En dónde quedó el pueblo sabio?

De los 31.1 millones que votaron por él, esos seis millones de boletos debieron ser insuficientes. Incluso sin la ayuda de la mafia del poder, o sea de los empresarios, neoliberales mal nacidos.

 

La consulta

La historia se repitió con las firmas ciudadanas para solicitar la consulta en la que se decidirá si se enjuicia a los expresidentes.

Juicio que, de proceder según falle la Suprema Corte de Justicia de la Nación,  no llevará a nada.

Nadie, ni él, cree que alguno de los ex mandatarios pueda ser procesado.

Se lo dije en la entrega anterior: en el caso de Peña, por cada video que se publique -de los que tiene Emilio Lozoya-, los adversarios, la mafia del poder, publicarán otro. Así como el de Pío.

Y en el de Calderón, Fox, Zedillo y Salinas la mayoría de los delitos -si se hubiesen cometido- prescribió.

Puro efecto mediático.

La ley se aplica y ya.

 

Un Grito desolador

Ese silencio que contestaba a Andrés Manuel, quien desde el balcón central de Palacio Nacional lanzó veinte vivas, la noche del 15 de septiembre es acaso más contundente que los gritos de millones de mexicanos en la plancha del Zócalo.

Esta vez vacía, hacía que la voz, el grito, no tuviera eco.

La epidemia mal atendida y que ha costado la vida ya de 72 mil mexicanos obligaba a cancelar la ceremonia.

No quiso Andrés Manuel y el resultado fue negativo.

Porque el momento que atraviesa su gobierno, señalado por su inacción contra la epidemia, por la caída de la economía -ciertamente provocada por la crisis mundial, pero agravada por lo que se arrastra desde 2019-; y la creciente inseguridad, no está para correr riesgos.

Y los corrió.

Y ese silencio fue como un grito de los 12 millones de mexicanos que perdieron su empleo. Como un grito de los dueños de microempresas y comercios que nadie ayudó.

Como un grito de todas las mujeres asesinadas.

Como un grito de los 40 mil ejecutados ya en dos años.

Como un grito de todas las familias afectadas por los recortes excesivos para regalar dinero.

 

Pavlovich, la mejor calificada

Claudia Pavlovich Arellano es la gobernadora con mayor aprobación en todo el país.

Por encima de la única otra mandataria, Claudia Sheinbaum, de la CDMX, quien se ubica en el octavo lugar.

Así lo indica la encuesta de Massive Caller.

La mandataria de Sonora suma 65.4 por ciento de las preferencias.

La capitalina, apenas 47.5 por ciento.

En el rubro de gobernadores con mayor confianza, Pavlovich Arellano se ubica en el tercer sitio, así como en el índice de confianza.

En esa pregunta que ya se ha convertido en imprescindible en los estudios demoscópicos, de si tal o cual gobernador fuese su vecino o vecina le confiaría las llaves de su casa, la güera de Sonora también es bien calificada:

Aparece en tercer lugar.

 

Acusan a Bonilla

Jaime Bonilla Valdez está nuevamente en aprietos.

Y no sólo porque se ha enfrentado al gobierno de López Obrador, su amigo y quien lo puso en el cargo, sino porque es acusado de no pagar las cuotas del Seguro Social de sus trabajadores.

Allá en mero Tijuanita la bella, conocida como Tilley, mero esquina con San Ysidro, California, Estados Unidos, de donde es ciudadano el gobernador de Baja California.

El empresario es señalado por no pagar en sus empresas de Tecate, Ensenada y Mexicali y de, misteriosamente, haberlas dado de baja.

Las empresas señaladas son Media Sport de México S.A. de C.V  y Televisora Fronteriza S.A  de C.V.

Así lo aseguran trabajadores.

 

Vámonos: Segundo informe de Sheinbaum.

¿Qué calificación le pondría?

 

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