Flores contra El Monstruo

Corta el tlaxcalteca dos orejas y sale a hombros junto a Ponce, Adame y el criador Martínez Urquidi

El juez, benévolo con los de casa

Muy interesante y con trofeos de diferente kilataje resultó el festejo de aniversario de la Plaza México. Hace 73 años inauguraron el coso más grande del mundo Luis Castro ‘El Soldado’, el ‘Monstruo de Córdoba’ Manuel Rodríguez ‘Manolete’ y Luis Procuna ‘El Berrendito de San Juan’, con toros de San Mateo.

En el festejo de ayer hicieron el paseíllo el rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza, el valenciano Enrique Ponce, el tlaxcalteca Sergio Flores y el aguascalentense Luis David Adame, con toros de Los Encinos, ganadería propiedad del escrupuloso criador queretano Eduardo Martínez Urquidi.

El festejo de aniversario generó expectación y el coso más grande del mundo registró dos tercios de entrada.

Al juez de plaza Enrique Brown le quedó grande el palco de la autoridad, porque no juzgó con el mismo rasero las faenas de los actuantes. Curiosamente se mostró benévolo con los toreros que forman parte del conglomerado que maneja las riendas del coso grande y otros escenarios, mientras que con el diestro que no pertenece a las grandes casas de apoderamiento fue cauto en la concesión de trofeos.

Sin embargo, más allá de eso, quedó de manifiesto que a la afición no se le puede engañar y el público, con sus aplausos y sus protestas, se hizo escuchar en la Monumental, que vivió un gran ambiente desde la hora del sorteo.

Al término de este festejo que generó gran expectación salieron a hombros Enrique Ponce, Sergio Flores y Luis David Adame, además del ganadero Martínez Urquidi.

 

EL FESTEJO

La corrida en la monumental tuvo tintes muy atractivos. Por principio de cuentas, el encierro. Porque el ganado de Los Encinos estuvo muy bien presentado y eso le da mucho valor a lo que sucede en el ruedo.

En cuanto a genotipo, en general, permitieron el lucimiento de los toreros, aunque no de manera fácil, porque los bureles pedían ser domeñados para ‘romper’. Los ejemplares que lucieron divisa verde, rosa y azul fueron bravos con matices. Sobresalieron el segundo para rejones y el primero de la lidia a pie que recibieron arrastre lento, además de ser ovacionado el quinto de la lidia ordinaria.

Renglón aparte merecieron los nombres con los que el criador bautizó a sus bureles. En orden de lidia saltaron al ruedo: ‘Alberti’, ‘García Márquez’, ‘Ortega y Gasset’, ‘Vargas Llosa’, ‘Alameda’, ‘García Lorca’, ‘Wolff’ y ‘Savater’.

 

HERMOSO DE MENDOZA

Abrió plaza el rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza, quien  realizó dos faenas emocionantes y reposadas. Sin las ‘chabacanerías’ que mostraron otros caballistas que actuaron en la temporada.

El balance final de la actuación del navarro se saldó con el corte de únicamente un trofeo. Sin embargo, más allá de los premios, Pablo se mostró profesional y realizando el toreo verdadero. Con un perfecto dominio de sus cabalgaduras le dio la lidia adecuada a sus dos enemigos, a los que toreó de costado y les cambió el viaje varias ocasiones.

En su primero, tras errar con el rejón de castigo –y no hoja de peral pues ésta fue proscrita hace muchísimos años- escuchó división de opiniones.

Con su segundo, certero, cortó un apéndice.

 

EL MONSTRUO VALENCIANO

A pie, Enrique Ponce, quien cumplirá en marzo 29 años de haber tomado la alternativa, demostró que está ‘más allá del bien y del mal’ y que la experiencia que atesora le ha convertido en uno de los toreros más poderosos de la actualidad.

‘El Monstruo Valenciano’ cuajó con el primero de su lote una faena cadenciosa, templada y de buen estilo, en la que templó la embestida del burel al que le ‘exprimió’ hasta el último muletazo.

Con su muy particular manera de interpretar el toreo, el valenciano emocionó al público que le aplaudió a rabiar. Sus muletazos fueron perfectamente templados, artísticos y sin embraguetarse. El oficio y experiencia del torero de Chiva son innegables. Tras una estocada tendida y honda el juez le otorgó las dos orejas.

El segundo de su lote se escupió de la suerte de varas un par de ocasiones, escarbaba la arena e incluso volteó contrario. Pero Ponce le hizo la faena. Lo sometió y lo toreó como quiso. Sin embargo, pinchó tres ocasiones antes de dejar una estocada trasera y caída. Dio la vuelta al ruedo.

 

SERGIO FLORES

El tlaxcalteca Sergio Flores, quien este año cumplirá siete años de alternativa y uno de los pocos toreros que no pertenece al conglomerado que maneja las riendas del coso grande, tuvo una de las tardes más importantes de su carrera. Firmó dos trasteos recios y con gran verdad.

El primero de su lote acometió con fuerza en el tercio de varas y tumbó al picador. Afortunadamente no pasó a mayores.

La faena de muleta que trazó Sergio gravitó en el toreo en redondo. El burel no era fácil porque desarrolló genio y había que hacerle las cosas con gran precisión, porque de lo contrario el riesgo de la cornada era latente. Flores lo sometió y le realizó una faena macha, sin florituras, en la que se jugó la vida con gran decisión.

Probó fortuna también al natural pero el burel se le coló de fea manera.

Rubricó su labor con espeluznantes manoletinas en las que se pasó muy cerca del cuerpo los pitones de su enemigo. Tras estocada entera en buen sitio cortó una oreja que el público aplaudió.

Lo mejor llegó con el segundo de su lote, un toro de peligro sordo al que le corrió la mano en un palmo de terreno ante el contento y el nerviosismo popular, porque la cornada rondaba el ruedo.

El burel ‘sabía’ lo que iba dejando atrás, pero frente a él tuvo a un diestro puesto y dispuesto que se jugó la vida sin trampas ni trucos.

Dirían los expertos que Flores cuajó una faena ‘rondeña’. Poderosa y valiente.

Al oficiar con la toledana el burel perdió las manos y la suerte suprema no se pudo consumar. En el segundo intento, justo como en el primer viaje, Flores se tiró a matar con gran decisión. En corto y por derecho. Cobró un estoconazo, quizá el mejor de toda la temporada. El morito dobló ‘patas pa´rriba’.

El juez le otorgó una merecida oreja.

 

LUIS DAVID ADAME

El diestro aguascalentense Luis David Adame realizó una faena aseada con el primero de su lote. Sin embargo, su actuación aumentó en intensidad después de que fue prendido de fea manera por su enemigo cuando toreaba por bernardinas.

Adame se levantó maltrecho y cojeando. Fue en ese momento que el público se le entregó como no lo había hecho antes.

El hidrocálido se tiró a matar y cobró una estocada caída. El juez, ni tardo ni perezoso, le otorgó las dos orejas. Uno de esos trofeos fue duramente protestado por el público. Flaco favor de la autoridad.

El que cerró plaza fue un burel que tenía un problema en los cuartos traseros. Adame lo pasaportó con dos pinchazos y una estocada tendida.

Así concluyó el festejo con el que la ‘Señora Guapa’ celebró 73 años de existencia, tarde en la que el torero que no pertenece al ‘Monstruo del Monopolio’ les puso ‘las peras de a cinco’ a los de casa.

La temporada concluirá el domingo con las actuaciones de Arturo Saldívar, Sergio Flores y Michelito Lagravere, quien confirmará la alternativa, con toros de Arturo Gilio y Cieneguilla. En este festejo estará en disputa la Oreja de Oro.

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