La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) formalizó la incorporación de Vidulfo Rosales Sierra, ex abogado de los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, como secretario de estudio y cuenta en la Coordinación General de Asesores de la presidencia del máximo tribunal.
De acuerdo con el “Catálogo Institucional de Puestos y Tareas de la Suprema Corte de Justicia de la Nación“, el cargo está clasificado en el nivel 8, rango “A“.
Entre sus responsabilidades se encuentran revisar expedientes de la competencia de la SCJN, proponer al ministro adscrito las determinaciones que deban adoptarse, participar en sesiones del Pleno o de las Salas y realizar actividades auxiliares vinculadas con las funciones jurisdiccionales. El tabulador establece una percepción bruta mensual de 167 mil 671.23 pesos y un salario neto de 118 mil 138.37 pesos.
Al ser consultado el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez A.C., con el que Rosales Sierra colaboró en distintos momentos de su trayectoria, informó que no emitirá opinión sobre el nombramiento.
De la renuncia al nombramiento
El 21 de agosto se difundió públicamente la renuncia de Rosales Sierra como abogado de los padres de los 43 estudiantes desaparecidos; sin embargo, los familiares precisaron que fue el 16 de agosto cuando él mismo les informó que se retiraba del caso por motivos personales y de salud. Con ello concluyó casi once años de acompañamiento jurídico, a pocas semanas de cumplirse un aniversario más de la desaparición de los jóvenes.
Tras su salida, comenzaron a circular versiones sobre su incorporación al equipo del presidente de la SCJN, Hugo Aguilar Ortiz, electo el 1 de junio para un periodo de dos años. El propio Rosales Sierra admitió que mantenía un “diálogo respetuoso” con el ministro, aunque en ese momento insistía en que no existían compromisos formales.
Un día después de que se hiciera pública la renuncia, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue cuestionada en su conferencia matutina.
Aseguró que la atención al caso Ayotzinapa continuará sin cambios: “El seguimiento es el mismo, ellos definen a sus representantes jurídicos; con quien tenemos comunicación nosotros es con los familiares de los jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa y seguimos trabajando en ello”.
Trayectoria de Vidulfo Rosales Sierra
Vidulfo Rosales Sierra nació en 1977 en Totomixtlahuaca, municipio de Tlacoapa, en la Montaña de Guerrero. Hijo de campesinos, combinó la primaria con el trabajo en la parcela familiar. Su padre lo impulsó a estudiar Derecho después de que la familia enfrentara despojos y abusos por parte de caciques locales.
De acuerdo con su biografía, en 1990 ingresó al bachillerato en Tlapa de Comonfort. Para sostenerse trabajó como mozo en una tienda, donde recibía comida, hospedaje y 20 pesos semanales. Al terminar la preparatoria se trasladó a Chilpancingo para estudiar Derecho en la Universidad Autónoma de Guerrero. En esa etapa se vinculó con movimientos sociales que cobraron fuerza tras el levantamiento zapatista de 1994. Fue secretario de asuntos exteriores de la Federación Estudiantil Universitaria Guerrerense y participó en la creación del Frente Amplio para la Construcción del Movimiento de Liberación Nacional.
Al concluir la licenciatura colaboró en el Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón, en Chilapa, y luego en el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan. Desde ahí impulsó denuncias por la esterilización forzada de mujeres en Ayutla, litigó los casos de Inés Fernández y Valentina Rosas —indígenas violadas por militares en 2002— y se opuso al proyecto hidroeléctrico de La Parota.
Desde 2007 acompañó a estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa en procesos de defensa. En diciembre de 2011 representó a normalistas detenidos durante un bloqueo en la Autopista del Sol, lo que derivó en amenazas de muerte y lo obligó a salir temporalmente del país.
En 2013 regresó y apoyó a la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) contra la reforma educativa.
En 2016 fue reconocido como Campeón de los Derechos Humanos por la Oficina del Alto Comisionado de la ONU en la campaña global Defiende hoy los derechos de los demás. En 2018 recibió el reconocimiento jTatic Samuel jCanan Lum, en Chiapas, por su contribución comunitaria y su impulso a la transformación social pacífica.




