¡Fracaso histórico! América perdió en el Banorte y Nashville lo echó de Concachampions

Las Águilas no ganan el torneo desde hace diez años y esta eliminación pone seriamente en entredicho la continuidad de André Jardine



Foto: Mexsport

Fracaso rotundo, histórico y monumental del América. Por segundo año consecutivo, las Águilas se quedaron en cuartos de final de la Concachampions, pero ahora fueron eliminados por Nashville, al perder 0-1 en el Estadio Banorte.

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América solo no tenía que caer en un escenario si quería evitar meterse en severos problemas. Y ese era no permitir que Nashville se pusiera arriba en el marcador, porque eso obligaba a los azulcrema a marcar dos goles.

Justo lo que tenía que impedir no lo hizo y las Águilas se metieron en severos aprietos al inicio del segundo tiempo, porque el conjunto de la MLS los agarró todavía en el vestidor y les metió el primero de la noche.

Cinco minutos después de haber iniciado la parte complementaria, el volante argentino Cristian Espinoza encontró solo en el área al alemán Hany Mukhtar, quien tuvo demasiado tiempo y espacio, para fusilar al arquero Rodolfo Cota quien no pudo hacer absolutamente nada para evitar la caída de su marco.

De tal forma que la eliminatoria pasó de estar relativamente controlada por las Águilas y solo necesitar un gol para conseguir el pase, a estar contra la pared y estar urgidos de anotar dos goles para evitar una hecatombe.

Ya en anteriores encuentros, la debilidad defensiva le había pegado y mucho al América; era un asunto que el técnico André Jardine y los jugadores debían resolver, porque en instancias mata-mata como estas, cualquier descuido les podía costar muy caro.

Así sucedió, Nashville los agarró en el contragolpe, nadie de la línea defensiva cerró a tiempo y la escuadra estadounidense facturó.

Aún con el gol en contra y que América necesitaba dos, no parecía tan descabellado que el equipo que se dice ser el más grande de México le diera vuelta al marcador.

Pero una cosa es la teoría, el nombre de un club como lo es el América y otra es la realidad: esa dicta que la institución más ganadora del futbol mexicano hoy atraviesa un momento crítico tanto de funcionamiento como de resultados.

Ganar la Concachampions era una prioridad, se podría decir que hasta una obsesión para el América, porque hace diez años que no la consigue y lo más que ha alcanzado son las semifinales en 2024; pues esta vez, ni eso porque otra vez se quedaron en cuartos de final.

Repartir culpas hay para aventar hacia arriba: responsabilidad hay desde la directiva encabezada por Santiago Baños, por no haber conformado un plantel lo suficientemente fuerte para poder competir tanto por este torneo como por la Liga MX, en la que si bien aún siguen vivos, no pintan ni siquiera para superar los cuartos de final.

Otra parte de este fracaso histórico, sin lugar a duda la tiene André Jardine, quien no supo gestionar los recursos que tiene en su roster de jugadores, además de que los refuerzos que pidió: Rodrigo Dourado (no jugó por suspensión), Raphael Veiga y Vinicius Lima, todos han entregado un rendimiento bastante pobre; a Thiago Espinosa ni mencionarlo, porque el jovencito uruguayo no sabe ni siquiera qué hace en este club.

Y la otra parte responsable de este ridículo, sin duda es de los jugadores: futbolistas como los mencionados brasileños, que han estado muy por debajo de las expectativas; referentes como Alejandro Zendejas y Brian Rodríguez, generaron prácticamente nada.

Al veterano Jonathan dos Santos ya no se le puede pedi mucho, y aún así se entrega en cada juego; pero él solo no puede. Y así nos podemos ir uno a uno en este equipo, como Raúl Zúñiga que ha sido una de las peores contrataciones en los últimos tiempos por parte de la directiva americanista.

Al joven Patricio Salas se le puede echar poco y nada de culpa; él hace lo que puede en lugar de un Henry Martín que se la pasa lesionado y que está por salir del club porque ya no le da nada al América.

En la zaga central, Ramón Juárez, Sebastián Cáceres, Christian Borja e Israel Reyes fallaron a la buena hora; en síntesis, la eliminación también es responsabilidad de todos ellos.

Una noche que era de trámite y el americanismo necesitaba para renovar sus esperanzas de que podía ganar esta Concachampions, de pronto se convirtió en una auténtica pesadilla y un tremendo bochorno para todo el actual proyecto azulcrema.

La afición, presa de la desesperación, de que su equipo está atrapado en una etapa de mediocridad, poco futbol y un futuro no tan alentador, se equivocó al emitir el grito homófobico varias veces.

El árbitro guatemalteco Walter López paró el juego dos veces con el protocolo de Concacaf, pero el grito nunca paró; México no entiende que eso no debe de hacerse y esto es el claro ejemplo de que si las cosas no salen en el Mundial, va a suceder con la Selección Mexicana.

Al final, América firmó uno de sus más grandes ridículos en los últimos años; caer eliminado de la Concachampions y, peor aún, contra un equipo de la MLS, hasta esta fatídica noche azulcrema era algo completamente impensado.

Ahora las Águilas tendrán que enfocarse en meterse a la Liguilla y ver para qué les alcanza. Pero con este futbol, con estos jugadores que parece que no dan más, un técnico como Jardine que da la sensación que ya cumplió su ciclo y un directivo como Santiago Baños que también da luces de que ya cumplió su tiempo en el club, quién sabe para qué está el América en lo que resta del semestre.