German O Zoé

Una de las mayores preocupaciones del actual Gobierno Federal es mejorar las condiciones sociales de la población y para ello impulsa una serie de programas para atender a los más necesitados, a quienes más carecen.
Arriba de ese segmento se encuentra el de la población trabajadora con empleo formal y prestaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), calculada en más de 41 millones de beneficiarios.
La demanda de atención eficiente y oportuna, principalmente en materia médica, por parte de los asegurados es natural, por lo que se debe poner especial trabajo a fin de que la institución, que es también financieramente la más importante para el Gobierno Federal con ingresos de más 172 mil millones de pesos, cumpla con sus obligaciones.
Por eso resultó tan mediáticamente atractiva la renuncia de German Martínez Cázares, como director general del IMSS, organismo de vital importancia, económica, social y política.
Pero más allá de la renuncia del director, de que sea expanista, se enfrente a las autoridades de Hacienda o lo sustituya Zoé Robledo, realmente lo importante es que el IMSS funcione para lo que realmente fue creado: dar seguridad social a los trabajadores de México.
Nadie puede oponerse a que el IMSS entre a la política de austeridad, que sus altos mandos abandonen los beneficios de la burocracia dorada, que se racionalice el gasto, que se mejoren los precios de adquisición de los medicamentos, que se erradique la corrupción, pero tampoco nadie puede estar de acuerdo en que el servicio médico se deteriore aún más.
Dar atención médica y social oportuna, eficaz, eficiente y humana es impostergable para el IMSS y para quien sea su director.
Esa es la línea que se envía desde Palacio Nacional, todos esperamos que así sea. El tiempo apremia

SUSURROS
La guerra comercial entre Estados Unidos y China se agudiza y será causa indubitable del menor crecimiento mundial, tras el debilitamiento en el desarrollo del gigante asiático.
Ya el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, observa que México debe aprovechar esta confrontación para atraer inversiones e industria al territorio nacional.
Este enfrentamiento comercial entre la primera y segunda economías más grandes del mundo, se presenta realmente como oportunidad para México, dada nuestra ubicación geográfica, pues podría ser el trampolín de exportación a Estados Unidos por parte de China.
Ya veremos si se aprovecha esta oportunidad que Romo visualiza y se ejecutan los estímulos adecuados para ello, o si Estados Unidos no la obstaculiza, porque Donald Trump todo bloquea.

Email: salvadormartinez@visionmx.com Twitter: @salvador_mtz
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