Golden Gate, el símbolo de San Francisco y su mensaje de amor en el Super Bowl LX

El Golden Gate se mantiene como símbolo de amor y resiliencia, con renovadas medidas de seguridad, en vísperas del Super Bowl LX.



Foto: Martín Avilés

San Francisco, California.- Las luces del mediodía iluminan el Golden Gate como vitrina de museo. Un azul turquesa de fondo es testigo del romance consumado entre San Francisco y el condado de Marin, cerca de Sausalito, gracias a una imponente estructura de 83 mil toneladas y cerca de 600 mil de concreto que une ambas penínsulas para cerrar un círculo simbólico en la Bahía. Considerado como el puente colgante más grande del mundo, es por sí mismo un mensaje de amor en el Super Bowl LX.

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Lo sublime es una categoría estética que provoca un sentimiento de “delicioso horror”, según define el filósofo alemán Immanuel Kant en Lo bello y lo sublime (1764). Es precisamente esa descripción la que provoca este puente inaugurado hace 89 años, al tener una irónica facilidad para cautivar las miradas de los turistas a la distancia, y a la vez imponer una particular tensión al pararse sobre él en medio del mar.

Diseñado gracias a la colaboración de los ingenieros Joseph Strauss, Charles Ellis y Leon Moisseiff, además de las importantes contribuciones estéticas del arquitecto Irving Morrow, el Golden Gate se convirtió en el Monumento Histórico de California desde 1987 y es catalogado como una de las siete maravillas de la ingeniería civil de Estados Unidos por la American Society of Civil Engineers.

Esa excelsitud ha hecho del Golden Gate un escenario legendario para el romance, con historias reales como la de una pareja que se propuso matrimonio el mismo día de su inauguración. Cuenta la leyenda, que Patricia Lucas vio su nombre escrito en el puente gracias al creativo atrevimiento de Bill Hughes, con quien se casó para dar lugar a una relación de 48 años. Desde entonces, es un lugar icónico para pedidas de mano y propuestas de matrimonio.

Basta con mirar el puente desde el filo norte de San Francisco para encontrar algunos candados que avisan cómo el amor florece desde su costa. “Ammar y Corea por siempre”, dice uno de los candados que representan el compromiso de una pareja. Según las leyendas, esta tradición comenzó a casi 9 mil kilómetros de aquí, cuando una mujer que perdió a su amante durante la Primera Guerra Mundial empezó a colocar candados en los puentes donde solían encontrarse.

Desde entonces, alrededor de los puentes más icónicos del mundo —como el Golden Gate— los enamorados cierran juntos un candado y lanzan las llaves al mar como un juramento de unión eterna que se consuma con el beso más profundo.

Y aunque, de acuerdo con información oficial, más de mil 800 suicidios se han registrado ahí a lo largo de su historia, el gobierno de la ciudad instaló dos años atrás, en 2024, una red de seguridad que sirve como barrera para evitar estas tragedias. Desde entonces, una red que abarca casi por completo los 2.737 kilómetros de extensión del puente, redujo las muertes por suicidio en un 73%. Un auténtico acto de amor que envía el mejor mensaje a este Super Bowl LX marcado por una huella de odio.