Grandes desafíos

La capital de la república inicia de lleno una era con Constitución nueva, Congreso pleno y un gobierno libre y soberano encabezado por Claudia Sheinbaum, quien será en la ciudad la expresión más confiable de régimen obradorista.

Esto le dará a la nueva Jefa de gobierno un amplio respaldo político y orientación sobre el rumbo a seguir, pero tendrá que ser ella la que enfrente y resuelva los muchos problemas que la megaurbe conurbada con una veintena de municipios principalmente del Estado de México, presenta.

La inseguridad pública sufrida por la ciudadanía deberá ser atendida con celeridad, al igual que la escasez de agua, el caótico y deficiente transporte público, el insufrible tráfico, el desordenado crecimiento y, desde luego, la explosiva corrupción, por citar sólo alguno de los agudos problemas.

Los desafíos son muchos y los dineros pocos, mas cuando se observa el cumulo de ofertas que hizo la gobernante citadina en su toma de posesión.

En este año el presupuesto de la ciudad fue de 226 mil billones de pesos, y para próximo año podrá ser un 10 por ciento superior, pero insuficiente para poder cambiar la vetusta red de distribución de agua por la que diariamente se fuga el 40 por ciento de líquido distribuido.

También se antoja imposible que se puedan resolver de inmediato las necesidades de mantenimiento, adquisición de nuevos vagones y expansión que el Metro reclama.

Además existe la carga de la pesada deuda de la ciudad por 77 mil millones de pesos, más lo que se agregue en el techo de presupuesto que esta administración solicite al Congreso para el 2018, primer año en que los diputados locales tendrán esa facultad.

Sheinbaum se mostró firme y optimista con una gran gama de ofrecimientos sociales y económicos, falta que los cumpla uno a uno y para ello ya empezó a correr el reloj.

SUSURROS

El rechazo que los tenedores de bonos de NAIM manifestaron a la oferta pública de recompra por parte del Gobierno de México por 1,800 millones de dólares, pone contra la pared la administración de AMLO.

La intención de los tenedores de bonos es forzar el pago absoluto de cerca de siete mil millones de dólares con la amenaza de irse a litigios en las Cortes de Nueva York, donde los costos pudieran ser más altos con multas y exigencia del pago de gastos de juicios.

Mucha habilidad deberá mostrar Carlos Urzúa, el Secretario de Hacienda y Crédito Público, para sacar al buey de la barranca .

Email: salvadormartinez@visionmx.com Twitter: @salvador_mtz

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