Huelga universitaria

El conflicto laboral en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) rebasa los dos meses y aun no se avizora un arreglo. El tema salarial sigue muy distante entre la petición y la propuesta, pero más allá están los grandes beneficios de la alta burocracia universitaria.
Más de 58 mil estudiantes se han visto afectados pero eso no hace variar la oferta de la rectoría de la UAM de incrementar los salarios en solo 3.35 por ciento, por debajo de la inflación sufrida en el año 2018.
También la exigencia del Sindicato Independiente de Trabajadores de UAM es desorbitante, exigen el 20 por ciento de incremento en sus sueldos, sin haber respaldo presupuestal para ello.
En el fondo del problema se encuentra la presión para que la rectoría y los altos funcionarios de la UAM bajen sus altos sueldos y prestaciones y con esos recursos se satisfagan los mejores ingresos que demandan los trabajadores.
Hasta el momento no se ha visto la mediación de autoridad educativa o laboral alguna, para encontrar la conciliación de los opuestos intereses, pero hay la esperanza de que esta semana se logre algún avance y se restituyan las clases que permitan a los 3090 investigadores y profesores de la UAM establecer una reingeniería para salvar el calendario escolar, tras un trimestre perdido.
El colegio académico puede recalendarizar las clases para el periodo vacacional y evitar más daño a los estudiantes, pero hasta el momento 14 mesas de negociación no han logrado solventar el problema.
Al conflicto de la UAM se agrega el del colegio de Ciencias y Humanidades que se encuentra en un paro de 72 horas en demanda de un programa de estabilidad laboral en los planteles de Vallejo, Naucalpan, Oriente, Sur y Azcapotzalco.
También en el CCH se pide al rector y a los funcionarios universitarios que se reduzcan el salario para mejorar la remuneración de 31 mil docentes de asignatura de la institución.
Porque es ahí, en los sueldos de los altos funcionarios de esas instituciones de educación media y superior, donde radica el problema, ya que hay varios que ganan más que el Presidente de la Republica, además de gozar de bonos trimestrales y otras compensaciones económicas.

SUSURROS
Este mes de abril resultara fundamental para que se concluya la nueva reforma laboral, exigencia de Estados Unidos para aprobar el tratado comercial entre México, Estados Unidos, y Canadá, conocido como T-MEC.
Aquí se quería disimular pero la presidenta de la Cámara de Representantes Estadunidense, la Demócrata Nancy Pelosi, dejó en claro que la reforma laboral mexicana es prerrequisito para el T-MEC.
Hay que recordar que en el nuevo arreglo comercial se establece que en el caso de la fabricación de automóviles, al menos el 40 por ciento del contenido manufacturero por unidad, tiene que ser ensamblado por trabajadores que ganen cuando menos 16 dólares por hora para poder ser comercializado en los países de América del Norte.
Así las cosas.

Email: salvadormartinez@visionmx.com Twitter: @salvador_mtz
oooOo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *