El sector automotriz del país estimó diversos problemas en la industria de la región, luego de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump firmó la aplicación de aranceles por 25% a esta industria a partir del 2 de abril próximo; ello, aunque se haya precisado que no se aplicará el arancel a las autopartes consideradas en el T-MEC.
LEE ADEMÁS: Por efecto Trump, a la baja exportaciones de mercancías mexicanas en febrero: INEGI
Se estima que los coches en Estados Unidos subirán alrededor de cuatro mil a seis mil 500 dólares, aumente la inflación, haya menos recaudación y aumente la pobreza, pero en México no se descarta que además haya reducción de horas laborales, despidos y el posible cierre de plantas.
A ello se suma el hecho de que no se puede levantar una planta para fabricar coches en el corto plazo, son alrededor de cuatro años, mientras que para una de autopartes son al menos dos años. Por lo que en resumen, no hay un plan B en esta ocasión, por lo que confían que las presiones al interior de Estados Unidos y el diálogo entre gobiernos permita una reconsideración del gobierno estadounidense.
En un comunicado conjunto, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA); la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), y la Industria Nacional de Autopartes (INA), indicaron que los aranceles impuestos por Estados Unidos a vehículos, camionetas y autopartes perjudican significativamente a la industria automotriz de América del Norte.
“Afectan directamente a los consumidores estadounidenses, así como las inversiones y los empleos en los tres países”, dijeron, y recordaron que la competitividad automotriz de la región se ha logrado en tres décadas de integración, “y estos aranceles atentan contra ésta”.
Por ello, señalaron que en tiempos de incertidumbre global, “América del Norte debe fortalecerse, no debilitarse“.
TE PUEDE INTERESAR: Trump anuncia un arancel del 25% para los automóviles fabricados fuera de EU
Los tres organismos aseguraron que mantienen estrecha coordinación con sus contrapartes estadounidenses y canadienses, con quienes se coincide el preservar la competitividad y la integración de la región.
Dijeron seguir a la espera de conocer a detalle las disposiciones legales y operativas que se publiquen para la implementación de las medidas anunciadas.
La AMIA, AMDA y la INA expresaron su respaldo al gobierno de México en las negociaciones para salvaguardar los intereses de la industria automotriz mexicana y de los millones de empleos que de ella dependen, y continuarán pendientes del diálogo entre ambos gobiernos y de los avances que se logren.
El presidente ejecutivo de la AMDA, Guillermo Rosales, consideró como mala noticia la aplicación de este arancel que afectará al mercado interno de Estados Unidos al aumentar el precio de los coches, y con ello la inflación.
Pero señaló que la valoración que cada unidad tenga para hacer el trámite aduanero para ingresar a Estados Unidos “del contenido estadounidense que contiene cada coche, quedará fuera de la cuenta para aplicar el arancel. Esto es complejo, lo que se suma a la acreditación de la regla de origen conforme al T-MEC que es muy rigurosa, con esto además se agrega un engorro trámite para el exportador y para la propia aduana estadounidense”.
Destacó que México no es competencia para Estados Unidos en el sector automotriz, sino que es complementario en su mercado, principalmente en el sector medio.

En tanto, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) considera que esta medida proteccionista encarece los vehículos, reduce la competitividad y pone en riesgo miles de empleos en la región.
“No podemos permitir que estas decisiones afecten el comercio y la integración productiva construida durante décadas”, señaló, más aún cuando México es el principal proveedor de autos al mercado estadounidense y forma parte de una cadena de suministro altamente integrada.
Dijo que esta incertidumbre daña la confianza de inversionistas y obstaculiza el crecimiento económico de ambos países.