INEGI: cuesta crimen 286 mil mdp en 2018

Robo o asalto, extorsión y fraude, los delitos con mayor incidencia

La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2019 (Envipe), arrojó que en 2018 se cometieron 33 millones de delitos en todo el país, asociados a 24.7 millones de víctimas, lo que significó pérdidas económicas estimadas en 286 mil millones de pesos, equivalente a 1.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del año pasado.

Al dar a conocer la Encuesta, el presidente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Julio Santaella Castell, señaló que los principales delitos cometidos fueron robo o asalto en la calle, extorsión, fraude, robo de vehículo, amenazas y robo a casa habitación.

Se subrayó que en 93.2 por ciento de los delitos levantados por la encuesta no hubo denuncia, la autoridad no inició una averiguación previa o carpeta de investigación.

Cabe resaltar que la cifra negra a escala nacional en 2018 de 93.2 por ciento, estadísticamente es equivalente a la estimación de 93.2 por ciento en 2017.

Los resultados de la Envipe muestran que en 2018 uno de cada tres hogares en México fue víctima de algún tipo de delito, por lo que la tasa de incidencia delictiva por cada 100 mil habitantes durante 2018 fue de 37 mil 807 delitos, cifra estadísticamente menor a la observada en 2017 que fue de 39 mil 369.

El delito de extorsión presentó una reducción en su frecuencia, al pasar de 19.6 por ciento del total de los delitos ocurridos durante 2017 a 17.3 por ciento en 2018. Dicha reducción tiene un impacto en la disminución de la incidencia delictiva total durante el año pasado.

La Encuesta estimó que en 2018 se denunció el 10.6 por ciento del total de los delitos, y para los cuales el Ministerio Público inició averiguación previa o carpeta de investigación en 63.9 por ciento de los casos.

Entre las razones para no denunciar delitos ante las autoridades por parte de las víctimas destaca la pérdida de tiempo con 31.7 por ciento y la desconfianza en la autoridad con 17.4 por ciento, dentro de las causas atribuibles a la autoridad.

La Envipe señaló que a nivel nacional que 67.2 por ciento de la población de 18 años y más, considera la inseguridad como el problema más importante que aqueja hoy en día, seguido del desempleo con 32.8 por ciento y con el aumento de precios 28.1 por ciento.

Estimó que 78.9 por ciento de la población considera que vivir en su entidad federativa es inseguro a consecuencia de la delincuencia durante el período marzo-abril de 2019, cifra estadísticamente equivalente a la estimada en la edición anterior de la encuesta.

En términos generales, las mujeres presentan mayor grado de inseguridad que los hombres en diversos lugares públicos o privados a los que acuden, por ejemplo, bancos, cajeros automáticos y transporte público.

A nivel nacional, las actividades cotidianas que la población más dejó de hacer fueron permitir que sus hijos menores de edad salieran de casa y usar joyas, con 71 por ciento y 60.9 por ciento, respectivamente.

“La sensación de inseguridad en los ámbitos más próximos a las personas se mantuvo estadísticamente, con 70.5% y 50.6% de la población de 18 años y más que se siente insegura en su municipio o demarcación territorial y en su colonia o localidad, respectivamente”, señala la Encuesta.

En cuanto al nivel de confianza en autoridades a cargo de la seguridad pública, seguridad nacional, procuración e impartición de justicia, 90 por ciento de los encuestados identificó a la Marina como la autoridad que mayor confianza le inspira con “Mucha o Algo de confianza”, seguido del Ejército con 87.1 por ciento.

Por otro lado, los hombres presentan mayor nivel de confianza en la Marina, el Ejército y la Policía Federal.

Cabe señalar que el vicepresidente del INEGI, Adrián Franco Barrios, dijo que si bien los resultados de esta encuesta no corresponden al periodo de gestión del actual gobierno, únicamente lo correspondiente a diciembre del 2018, “sí son una línea base para la toma de decisión” en materia de seguridad, principalmente para el despliegue de la Guardia Nacional, así como la distribución de los recursos federales y estatales en materia de seguridad.

“Sí se constituye como una importante línea base para los futuros trabajos de estos programas y de instrumentos como son la Guardia Nacional, o bien el nuevo modelo de policía y justicia cívica que se está impulsando”, indicó.