Jimena Salinas se encontraba sumergida en la tristeza por haber perdido con la Selección Mexicana de Voleibol Femenil la Final contra Brasil en los pasados Juegos Panamericanos Junior Asunción 2025. Pero, de pronto, el presidente de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Voleibol (Norceca), Cristóbal Marte Hoffiz, le colocó la medalla de plata en el cuello y, de alguna manera, sintió que en la COP Arena del Comité Olímpico Paraguayo estaba presente su abuelo.
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Alejandro Salinas de la Garza, fue presidente de la Federación Mexicana de Voleibol desde 1994 hasta su muerte, el 7 de junio de 2009 en Monterrey Nuevo León. Si bien Jimena era apenas una niña cuando ocurrió, aún recuerda con cariño al hombre que le inculcó el amor a este deporte, que espera reivindicar como parte de una camada de talentosas jugadoras que han dado a México cada vez más alegrías.
“En los Juegos Panamericanos Junior, quedamos en plata, perdimos la final contra Brasil. Pero siento que desde la semifinal que ganamos contra Argentina, lo disfrutamos tanto el juego, y nos salieron todas las cosas, jugamos muy unidas, muy en conjunto, como familia, entonces siento que ya lo que pasara después, ya habíamos logrado algo histórico, que era pasar a la final y tener la medalla de plata asegurada”, recuerda Jimena para OVACIONES aquel momento que atesora como el más significativo de su corta carrera hasta el momento.
“A la hora de la premiación, el presidente de la Norceca, fue muy amigo de mi abuelito, entonces él fue el que nos premió ahí en los Juegos. Siento que el estar recibiendo esa medalla de él, me hizo sentir cerca de mi abuelito, y aparte el honor de estar ahí representando mi país, y hacer historia, todo eso se sintió muy bien, y la verdad, lloré mucho. Entonces siento que eso sí ha sido de los mejores momentos”, agrega la capitana de Borregos Monterrey.
Jimena Salinas —naturalmente— creció rodeada por el voleibol. Así como su abuelo fue la figura más importante de ese deporte durante 15 años, su papá también lo practicó. Y si bien ella quiso forjar su propio destino al decidirse por el bádminton en sus primeros años, sus raíces la llamaron de vuelta al deporte familiar por antonomasia.
“Mi deporte lo conocí porque es de familia. Pero hubo un tiempo donde lo mezclé con bádminton, yo lo tenía más como por pasión familiar. Siempre lo mezclaba, pero prefería el bádminton hasta que ya hubo una fecha donde sí tenía que enfocarme en uno y me fui por el voleibol por la nostalgia y por el sentimiento. Fue como en el 2016 que ya me enfoqué 100% en el voleibol. Cuando me llamaron por primera vez en selección en 2019 para el Mundial Sub-18, que nada más estuve en la preselección ahí, sino que para el mundial, pero desde ahí fue como, ‘bueno, si tengo futuro, si tengo oportunidad’”, dice.
Fue así como no solo jugó por pasión, sino también por querer buscar algo mejor para su futuro. Y lo consiguió. Gracias al voleibol pudo ingresar al sistema deportivo del Instituto Tecnológico de Monterrey. “Es de los mayores logros que he tenido, porque es una gran escuela y que no todos tienen el privilegio de conseguir una una beca. Entonces sí, el estar en selección y tener esta beca siento que ha sido lo que mejor he logrado del voleibol, por el voleibol”. Algo que no hubiera podido conseguir de no ser por ese apoyo de su familia.
“Mi abuelito falleció cuando estaba muy chiquita, entonces casi no hubo esa convivencia dentro del deporte, pero yo podría decir que el (consejo que le dio fue) disfrutarlo. siento que lo hemos llegado a hablar mucho tanto como en mi familia, con mi equipo. Que si no disfrutas, algo se pierde, todo ese proceso que has tenido. Por ejemplo, los entrenamientos, el gimnasio que estás trabajando, si a la hora del juego no lo disfrutas, estás presionada, como que no lo estás viviendo y todo lo que trabajaste, al final no sirve de nada. Entonces siento que el disfrutar cada punto, estar unida con mis compañeras, eso ha sido de las cosas que más me han dejado ahí huella”, dice Salinas.
Jimena es capitana de Borregos Monterrey y una de las jugadoras más consistentes de este deporte a nivel universitario en México. Ha construido una carrera sólida como referente de su equipo, al destacar por su liderazgo, constancia y experiencia internacional. Con el Tec, ha sido campeona nacional en 2023 y 2025, además de subcampeona en 2024. Logros que se suman a los conseguidos con la Selección como la medalla de plata en Asunción, el Mundial Sub-2021 en 2023 y en Conadeip 2023, entre otros. Ahora, va por más.
“Primeramente el torneo que se acerca, que es el Final Four. Obviamente estamos buscando ganar el campeonato, ser bicampeonas a nivel nacional. Y después, en verano, si se da la oportunidad de un llamado en selección, igual concentrarme y a la siguiente parte, este torneo que sería con la selección mayor, porque ya no soy como parte de la Sub-23 por mi edad, pero sí, esos serían como que mis próximos objetivos deportivos hasta ahorita”, comparte.
“Sí, obviamente, sí me gustaría llegar a participar en los Juegos (Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026), también, llegar a la preselección, estar ahí. Sí, sí me gustaría. Podría verlo posible, porque soy una persona que se esfuerza mucho, tanto en los entrenamientos como en los juegos. Como a cualquiera no me gusta perder, siempre trato de dar lo mejor de mí en la cancha, entonces podría ser un factor que me ayude a poder lograr ese objetivo, y sí, siento que sí podría lograrlo, obviamente trabajando, con mucho esfuerzo, pero sí”, finaliza.

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