La propuesta de reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales será aplicada de manera escalonada debido al costo elevado que representa para el país, reconoció el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ignacio Mier Velazco, al explicar que la disminución de horas de trabajo sin reducción salarial implica un impacto económico considerable para la planta productiva nacional, por lo que su instrumentación deberá realizarse de forma gradual.
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En conferencia de prensa, acompañado por la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo, expuso que una jornada laboral de ocho horas, multiplicada por 13.5 millones de trabajadores que actualmente laboran más de 40 horas a la semana, durante un año, representa un costo elevado para el país, lo que hace inviable una aplicación inmediata de la reforma.
El también coordinador del grupo parlamentario de Morena en la Cámara alta precisó que la modificación constitucional no impacta a la totalidad de los trabajadores, ya que alrededor de 11 millones ya cuentan con jornadas de 40 horas, mientras que aproximadamente 13.5 millones mantienen jornadas superiores, que son el sector al que se dirige el cambio.
En relación con la exigencia de distintos grupos y legisladores de oposición para que se establezca de manera expresa un esquema de dos días de descanso por semana, aclaró que el dictamen no fija una distribución específica de los días laborales, sino que establece como criterio general un límite máximo de 40 horas semanales, cuya organización dependerá del tipo de actividad y del giro de cada centro de trabajo.
Indicó que la reforma fue diseñada para atender realidades distintas, como las de la industria con procesos continuos, el sector turístico, el comercio, los servicios de seguridad o las plataformas energéticas, por lo que la reducción de la jornada deberá instrumentarse mediante esquemas flexibles y a través de acuerdos entre empleadores y trabajadores, ya sea de manera individual o colectiva, por medio de sus representaciones sindicales.
En cuanto al pago de horas extra, el legislador explicó que se mantiene el régimen de horas extraordinarias, de modo que la hora 41 se pagará al doble y, a partir de la hora 49, al triple, hasta el límite previsto en la legislación laboral.
Subrayó que la reducción de la jornada no implicará disminución salarial, ya que los trabajadores deberán percibir el mismo ingreso que actualmente reciben por una jornada de 48 horas.
Respecto a las movilizaciones anunciadas por organizaciones que demandan la aprobación inmediata de la jornada de 40 horas y la fijación de dos días de descanso obligatorios, Mier Velazco señaló que varios de los planteamientos parten de una lectura incompleta del dictamen, ya que, dijo, se suele presentar el tema únicamente como un cambio en los días de descanso y no como una reforma integral a la duración máxima de la jornada semanal.
Indicó que los grupos inconformes no han revisado a detalle el contenido de la reforma y que, por esa razón, existe confusión sobre su alcance, por lo que informó que este martes sostendrá reuniones con las organizaciones que se oponen a la propuesta, con el objetivo de escucharlas, aclarar el contenido del dictamen y explicarles tanto el impacto económico como las razones técnicas por las cuales la reducción de la jornada debe ser gradual.
Mier Velazco dijo que también se les expondrá el llamado costo país de la reforma, al tratarse de un cambio que implica mantener el mismo salario por menos horas de trabajo, así como la necesidad de cuidar la productividad y la continuidad de los procesos productivos, particularmente en sectores que no pueden interrumpir operaciones.
Sostuvo que la reforma debe leerse de manera integral, al señalar que actualmente existen alrededor de 13.5 millones de trabajadores con jornadas superiores a 40 horas, frente a un universo de más de 11 millones que ya laboran bajo ese esquema, por lo que el cambio constitucional está dirigido a un sector específico y no al conjunto de la fuerza laboral del país.
Afirmó que el propósito de los encuentros con los grupos inconformes es abrir un espacio de diálogo para revisar sus inquietudes, detallar los alcances reales de la propuesta y despejar interpretaciones erróneas sobre los días de descanso, la forma de implementación y el pago de horas extraordinarias, al tiempo que reiteró que la reducción de la jornada se aplicará sin afectar el salario de los trabajadores y sin comprometer la viabilidad de la planta productiva nacional.

Foto: Cuartoscuro.com 


