La contaminación del aire… y del Rébsamen; paro de Meade a AMLO para fifínanciar Pemex

¿Qué cree?

La Ciudad de México no tiene cómo decretar contingencia ambiental, aunque las partículas, el hollín y el humo negro que no dejan respirar ni ver sume cuatro días y sean más evidentes que la crisis y paralización económica que afectan al país desde el 1 de diciembre.

No, no es broma.

(Y mala, por cierto)

Claudia Sheinbaum Pardo dijo ayer que su gobierno las comenzó a medir e hizo públicas desde enero, pero que no hay forma de declarar la emergencia.

– No hay un programa de contingencia ambiental establecido para partículas PM 2.5, solamente para las PM 10.

Se tiene que determinar cómo hacerlo y se está trabajando.

El protocolo actual de la Comisión Ambiental Metropolitana (CAME) que mide las partículas PM10 y el ozono decreta contingencia cuando alcanzan 150 puntos, dijo en conferencia de prensa cuatro días después de que comenzó la crisis.

Asegura la mandataria capitalina con los colores de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), que se trabaja en una alerta, lo que antes era precontingencia, y en cómo elaborar un protocolo para esas partículas más pequeñas y dañinas.

Y que -como cuando se inunda la ciudad con las lluvias atípicas-, incendios, altas temperaturas –atípicas, obvio- y vientos de baja velocidad, han provocado que no haya dispersión de los contaminantes.

También, que tiene más elementos combatiendo incendios forestales, al pasar de mil 749 en 2018 a 2 mil 561 y que, además, está en coordinación con la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

Sin embargo, ayer Felipe Calderón Hinojosa tuiteó que se hizo un recorte de dos tercios al presupuesto para combate a incendios forestales, lo que ha dificultado su control en todo el país.

Mientras, los capitalinos y la población flotante han tenido que soportar el intenso olor a humo, a hollín y los efectos en ojos, nariz, boca, pulmones y piel.

¿Y qué se hace?

Diariamente en la Ciudad de México y el Estado de México, la zona más importante en el centro del país, circulan cientos de camiones de carga, autobuses de pasajeros y de transporte público que emiten más humo que una estufa de leña ¿y?

Jamás son detenidos, obligados a reparar sus unidades.

¡Ah!, pero no se le ocurra a cualquier ciudadano traer un auto que fume –eche un poco de humo–, o no haya verificado porque, entonces, los policías de tránsito, de ecológica y hasta los delincuentes que visten de azul y son de seguridad pública lo atoran y, con el cuento de remitirlo al corralón, lo sablean.

Entre más pequeñas son las partículas, penetran más en el sistema respiratorio y causan más daño, reconocieron ayer en conferencia funcionarios federales y locales de la CDMX y el Estado de México.

A Sheinbaum Pardo le sucede lo mismo que a Miguel Angel Mancera Espinosa, cuando la CAME decretó el doble No Circula en una de las crisis ambientales de su administración, allá por 2017: carga con toda la culpa, por ser la entidad más importante.

Cierto, pero no puede evitarse señalar que ante la emergencia, su gobierno no supo reaccionar. El sábado por la tarde-noche, cuando el humo ya había invadido toda la ciudad, la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) se limitaba a tuitear el pronóstico del tiempo y a negar lo evidente: la contaminación.

¿Y no será posible decretar la contingencia, aunque no haya protocolo?

Porque es un hecho que los contaminantes que han azotado desde el viernes al Valle de México causan efectos. Es un tema de salud, básico.

¿De qué gravedad?

Eso sólo se sabrá con el tiempo.

La Comisión Ambiental Metropolitana (CAME) trabaja en la elaboración del programa de contingencia para la 2.5, con la participación de diversas instituciones, dijo Sergio Sánchez Martínez, subsecretario de Gestión Ambiental de la Semarnat.

Y afirmó que todo proceso de combustión genera partículas PM2.5, solventes, disolventes, incendios, óxidos de nitrógeno y óxidos de azufre.

Esto es una emergencia.

¿Por qué esperar a tener el protocolo, cuando no se puede respirar este aire?

 

Meade ayuda a AMLO

Quién lo iba a decir.

José Antonio Meade Kuribreña fue contratado por HSBC como consejero, apenas hace unos meses.

Ayer, Andrés Manuel López Obrador firmó un acuerdo con HSBC, JP Morgan y Mizuho Securities para refinanciar 2 mil 500 millones de dólares de deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex) y abrir una línea de crédito por 5 mil 500 millones “por si las moscas”.

-Esto es muestra de la confianza en el gobierno, a pesar de la manipulación y de querer sembrar la percepción de que la economía va mal, dijo el tabasqueño.

¿Y las críticas a las calificadoras?

¿No que charlatanes y farsantes?

Andrés Manuel  tuvo que –uuuna vez más- desdecirse y acomodar su discurso.

–Bueno, también hay charlatanes, dijo al destacar la seriedad de sus financieros.

En concreto, se fifínancia a Pemex o se refifínancia su deuda.

Y Carlos Urzúa, secretario de Hacienda, tiró una frase de las que acostumbra:

– Durante mucho tiempo, ordeñamos la vaquita para no cobrar impuestos.

 

Rébsamen

¿Se entregó o la atoraron?

Ernestina Godoy Ramos dijo que a Mónica García Villegas, dueña y directora del colegio Rébsamen, donde murieron 19 niños y 7 adultos en el sino de 2017, la detuvieron en un restaurante Toks de Tlalpan.

Su ex abogado, Javier Coello Trejo, que se entregó y le llamó una hora antes de lo que dice Tina.

¿Qué gana Sheinbaum tolerando lo dicho por Godoy?

Dirán que miente el ex subprocurador general de la República.

Que lo demuestren.

Ayer se filtró un video del restaurante, pero no se ve a nadie parecido, siquiera, a la Miss Moni.

 

Vámonos: Voy León.

 

albermontmex@yahoo.es                       @albermontmex

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