La crisis económica, como el Covid-19, durará más de lo esperado: Carstens

La crisis económica que han ocasionado las medidas sanitarias asociadas a la pandemia del Covid-19 ha durado más de lo esperado y “durará más”, por lo que será inevitable situaciones de bancarrota, a pesar de los apoyos que han dado los gobiernos a empresas, señaló Agustín Carstens, gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés).

Al participar en la conferencia internacional virtual de banca 2020 de Santander “Reconstruyendo el futuro: La próxima normalidad”, quien fuera también gobernador del Banco de México (Banxico) señaló que si bien, algunos gobiernos han implementado programas de estímulos para aminorar la crisis, llegará un momento en que esto no será suficiente.

“La mayoría de los gobiernos intentan evitar efectos excesivos, muchos paquetes se iban a ver interrumpidos en este momento, la mayoría de los países han tenido el buen sentido de alargarlos. (Pero) llegará un momento en el que la acción gubernamental no pueda permitir el incremento de bancarrota”, advirtió.

Consideró que el actual entorno económico propiciará una reasignación “ineludible de recursos y dará lugar a que la política tendrá que evolucionar y se tendrá que facilitar la reasignación de recursos.

“Hay que reconocer que Covid-19 va a cambiar la cara de la economía, muchos sectores que sufren ahora no van a recuperarse, habrá otra forma distinta de viajar, trabajar, hacer compras, y se complica aún más por la revolución digital. La innovación en comercio electrónico es cada vez más importante y se está conjuntando con el enfriamiento de la actividad. Muchas tiendas no van a sobrevivir”, adelantó.

Si bien, dijo, se pensaba que la crisis iba a ser transitoria “ha durado más y durará más”, por lo que las instituciones y los gobiernos del mundo deben estar preparados para enfrentar mayores dificultades a futuro.

Carstens  Carstens alertó que la respuesta que han tenido los bancos centrales para contrarrestar los efectos del Covid-19 ha sido oportuna, pero las acciones han generado exceso de liquidez y las empresas están muy endeudadas, lo que podría llevar a bancarrotas.

Sostuvo que, si bien las acciones emprendidas han resultado positivas, hay algunos aspectos que tendríamos que cuidar, porque en momentos de estrés han surgido algunas debilidades, como el hecho de que la liquidez ha aumentado, y aunque por el momento no se ven demasiados problemas, si se sigue ralentizando la economía y la crisis continúa.

Asimismo, aseveró que, pese a la crisis, las instituciones del sistema financiero han sido muy resistentes, y cualquier efecto negativo fue controlado rápidamente.

Específicamente, dijo, el sistema bancario, que es el que puede perpetuar o extender la crisis, resistió bastante bien.

“Esta vez es problema de la solución y no del problema. Contamos con el sistema bancario para seguir proporcionando crédito a la economía y ayudar al sector privado y los hogares, pues se enfrentan a menor actividad comercial. En general el sistema financiero lo hace bastante bien, pero hay aspectos que cuidar porque en momentos de estrés han surgido debilidades”, indicó.

El gerente del BIS puntualizó que, conforme siga la crisis, habrá más problemas de solvencia en el futuro, pero en diversos mercados emergentes, hay una diferenciación muy clara sobre la respuesta fiscal, y con pocas excepciones, todos los países han intentado maximizar su capacidad fiscal.

“En los mercados emergentes ha habido una respuesta agresiva, pero con respecto a los países avanzados es más moderado. En los mercados emergentes no es el nivel tan bajo como en las economías avanzadas”, agregó.

Agustín Carstens sostuvo que la respuesta de los bancos centrales frente a la crisis ha sido la adecuada, pues aprendieron de las crisis que se tuvieron en el pasado.

“Habrá que ajustar la política monetaria, pero hasta ahora la respuesta ha sido muy oportuna y efectiva. El segundo papel importante es estabilizar los mercados. Hay demanda por activos líquidos, había mucha volatilidad. Hasta cierto punto, el avance de la desintermediación no bancaria y los supuestos de fondeo no estaban garantizadas, por lo tanto, los bancos centrales tuvieron que dar liquidez para estabilizar los mercados esenciales”, señaló.

Por su parte, en el mismo evento, Larry Summers, exsecretario del Tesoro de Estados Unidos, aseguró que cuando un gobierno gasta en su sociedad y satisface las necesidades de sus ciudadanos como es en jubilaciones, educación o la capacidad para enfrentar una enfermedad, “no es regresión, es progreso”.

Dijo que la política monetaria reduce el costo del capital y esto puede evitar el pánico financiero, pero esto no es lo único que se puede hacer, señaló, también es necesario introducir un elemento fiscal como apoyo al crédito o pagos directos. Señaló que en este momento, el sector privado tiene un excedente enorme porque no todo el mundo puede gastar o le da miedo gastar, dadas las incertidumbres, y no hay demasiado deseo de invertir también por estas incertidumbres; por tanto, dado que hay exceso de capacidad y un exceso de ahorro, esto se puede absorber a través del déficit público.

Summers pidió entender al déficit público como una parte importante que surge de excedentes privados; no obstante, esto no quiere decir que tengamos que mantener el actual nivel de déficit para siempre, pero ahora mismo, en la coyuntura actual sí, pues el desafío es hacer que vuelva a crecer la economía y eso requiere absorber los ahorros privados.

Sostuvo que existe la tendencia en el debate “de confundir política fiscal expansionista con un mayor déficit del gobierno o un mayor déficit público con respecto al Producto Interno Bruto (PIB), y es muy difícil llevar a cabo un cambio sin cambiar esa razón, ya que si gravamos y gastamos en la misma medida, todo el gasto se va a gastar y algunos de los impuestos vendrán de ahorros”.