La estrategia seguirá siendo debilitar las finanzas del crimen organizado, el operativo en Culiacán no debió ser: Durazo

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo Montaño ratificó que la estrategia para combatir al crimen organizado continuará siendo la de atacar la parte económica de los cárteles, y no así por la vía armada, pero además, reconoció que no debió llevarse a cabo el plan fallido de Culiacán, para aprehender a Ovidio Guzmán López.
En reunión de trabajo con la Comisión de Seguridad Pública en el Senado de la República para dar cuenta del operativo fallido en Culiacán, Sinaloa, de la cual el senador de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado cuestionó que no se llevara a cabo ante el Pleno como se había acordado, Durazo Montaño aseveró que se ha dejado atrás el tiempo de derramar sangre por aprehender a un delincuente.

Acompañado por el secretario de Marina, José Rafael Ojeda y el jefe del Estado Mayor de la Defensa, Homero Mendoza, precisó que la prioridad no era la información a comunicar, sino la decisión a tomar.

“Buscábamos que aquello, que iba a rumbo a convertirse en un episodio de guerra y derramamiento de sangre inocente, se resolviera privilegiando la paz pública, como los teníamos instruido por el Presidente de la República. Reflexionando con responsabilidad y con honestidad, después de Culiacán estamos obligados a revisar y a ajustar protocolos de actuación”, señaló.

Antes y durante la sesión, los panistas pidieron al Gobierno federal dejar de mentirle a la población y hablar con la verdad en este asunto de la inseguridad, poniendo un dibujo de Pinocho y regalándole un muñeco del mismo nombre con el que se quedó la presidenta de la Comisión de Seguridad Pública, Lucía Trasviña Waldenarth.

En el Salón de la Comisión Permanente, el funcionario federal precisó a quienes proponen el uso indiscriminado de la fuerza pública, “son muy altos los riesgos de la represión como método de la acción del Estado”.

Insistió en que la estrategia basada en el uso de la fuerza policial y militar probó ya sus límites y generó decepciones: “De hecho no se registra logro relevante durante los sexenios en que se aplicó. Se detuvieron tantos objetivos prioritarios como se propusieron y se incrementaron el uso de la fuerza y los presupuestos; contradictoriamente la inseguridad creció exponencialmente”, dijo.

Reconoció que el de Culiacán fue un operativo que no debió ser, porque no estaban las condiciones de inteligencia ni las operativas para llevarlo a cabo.

“Culiacán es un operativo que no debió ser, no estaban las condiciones de inteligencia ni las condiciones operativas suficientemente maduras para poderlo llevar a cabo”, señaló durante su encuentro de casi cuatro horas con la Comisión de Seguridad del Senado.

Durazo señaló que después de lo ocurrido el pasado 17 de octubre están obligados a revisar y ajustar protocolos de actuación. Sin embargo, subrayó, lo que está en el fondo es el debate sobre dos visiones distintas: la de quienes quieren combatir a la delincuencia organizada a toda costa, caiga quien caiga, y “la de quienes pensamos que ya fue suficiente el derramamiento de sangre que desde hace años padecemos”.

El responsable de la seguridad pública del país contó con el respaldo de los grupos parlamentarios, en el combate y lucha contra la delincuencia, pero también exigieron resultados concretos, ya que un buen porcentaje de los ingresos se estarán destinando precisamente para seguridad.