La guerra no se ha acabado; Peña y Meade, olvidados; ¿es ético que Narro sea líder del PRI?

La guerra no se ha acabado.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador tuvo ayer su primera prueba real ante el crimen organizado.

Un operativo en la comunidad Santa Rosa de Lima, en Villagrán, Guanajuato, bastión de la ordeña de combustible o huachicol, enfrentó la furia de los habitantes, que bloquearon las principales avenidas y quemaron vehículos.

Al más puro estilo del narcotráfico, en imágenes que se volvieron comunes en Michoacán, Tamaulipas, Chihuahua y Nuevo León hace diez años.

¿Lo recuerda?

En el gobierno del nefasto Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, cuando en un afán por legitimarse desató en 2006 una guerra sin planeación en contra del narcotráfico, esas imágenes eran un día sí y otro también.

Los cárteles del narcotráfico y el crimen organizado utilizaron los llamados narcobloqueos y a grupos de halcones y sicarios para protestar en contra de los operativos, como si se tratase de vecinos del lugar.

Y en el fracasado sexenio de Enrique Peña Nieto, quien olvidó por decreto el combate a la delincuencia, obsesionado con sus reformas,

Andrés Manuel enfrenta un desafío creciente y complicado aunque diga que no los va a combatir ni a perseguir.

La guerra que comenzó Calderón Hinojosa y que ha causado 240 mil muertos y más de 50 mil desaparecidos en dos sexenios es, además de la economía,la mayor preocupación de los mexicanos.

La zona, conocida como El Triánguilo del Huachicol, inicia en los límites con Querétaro, pasa por municipios como Apaseo El Alto, Celaya, Salamanca, donde está la refinería de Petróleos Mexicanos (Pemex), Irapuato y León, la disputan el cártel Santa Rosa de Lima y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

José Antonio Yépez Ortiz El Marro es el líder del cártel local, que la semana pasada dio a conocer un video en el que se observa cómo acribillan a cinco hombres en una vulcanizadora en Valle de Santiago, a unos 20 kilómetros de Salamanca.

La violencia no cede. El fin de semana, en Quintana Roo, donde Carlos Joaquín González, medio hermano de Pedro Joaquín Coldwell, trabaja de gobernador, volvió a aparecer.

Una balacera en plena zona hotelera de Cancún o Benito Juárez, arrojó como saldo tres muertos y dos heridos.

Por si fuese poco, en Playa del Carmen o Solidaridad, a unos 50 kilómetros, el jefe de la policía municipal fue ejecutado a tiros.

No es un panorama fácil.

Ni con la Guardia Nacional, a la que destinarán, para empezar, 15 mil millones de pesos.

Los nuevos militares ganarán igual que los policías federales y tendrán las mismas prestaciones.

Unos 15 mil pesos mensuales.

Por cierto, ya fue aprobada en cuatro estados y faltan trece para tener el 50 por ciento más uno. Requiere diecisiete.

La Fiscalía investiga a los policías municipales de Villagrán como presuntos cómplices del narco ya que no acudieron a un llamado cuando quemaron vehículos para obstaculizar la entrada del Ejército, Marina, Policía Federal y estatales.

 

Se olvidó a la militancia

Tres de los cinco aspirantes a la presidencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI) asistieron ayer a la celebración de su 90 aniversario.

José Narro Robles, Ivonne Ortega y Ulises Ruiz acudieron a la ceremonia en la sede nacional del tricolor, en Insurgentes Norte.

Ahí, Claudia Ruiz Massieu, actual lideresa, reiteró su llamado a la unidad en época de relevo direccional, porque, insistió, se abandonó a la militancia.

El PRI vive la peor crisis de su historia, aunque analistas prevén que en la intermedia de 2021 se reposicione, sobre todo después de tres años de ejercicio de gobierno de Morena y el desgaste natural.

 

¿Y Enrique Peña Nieto?

Ni una mención mereció en el aniversario tricolor.

Esta vez no hubo presidente rock star, ni tapetes aplaudidores.

Pasar la charola para la construcción de la biblioteca 90 años fue un acuerdo.

Por cierto, ¿es ético que José Narro Robles busque la dirigencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI)?

– De rector de la UNAM a matraquero del PRI y de Peña Nieto, dijo Andrés Manuel durante la campaña.

Y no estaba errado.

Que el rector, con todo y la libertad y pluralidad de la UNAM, sea priísta con credencial, afiliado desde 1973, es un insulto a la inteligencia. Incongruente con la  presunta posición crítica de  la Universidad con los gobiernos emanados del PRI y del PAN.

 

Renovación popular

Y a propósito de celebraciones, la semana pasada el sector popular del PRI cumplió 76 años y ahí la dirigente nacional de la CNOP, Viviana Mondragón, lanzó un ambicioso programa a través del cual pretende involucrar a la militancia para recorrer los distritos electorales y recuperar la credibilidad del tricolor en las calles, llamado Renovación Popular.

Ya era hora que alguien en el tricolor planteara dar la cara a la ciudadanía.

Y empezar a tomar en serio a los priistas.

 

Ruth Olvera Nieto es oportunista.

Como muchos que hoy se dicen luchadores sociales y promotores de la justicia y equidad.

La exalcaldesa de Tlalnepantla, Estado de México, con los colores del Partido Acción Nacional (PAN), que ganó en aquella oleada de 2000 con Vicente Fox, hoy es munícipe de Atizapán de Zaragoza, después de más de una década de fracasos, donde pasó hasta por el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

No vaya usted a creer que hoy enarbola la bandera del PAN. Pertenece a la ola saltimbanqui y ya es de Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Y con el discurso de la igualdad pretende desalojar a Raiders de Arboledas, equipo de futbol americano que tiene 40 años formando jóvenes, de un campo, por el que inició un juicio la alcaldía hace por lo menos una década y que su gobierno ha continuado.

Argumenta que es un deporte elitista, que no todos pueden pagar -fifí-, y que el terreno debe ser de uso público y popular.

¿Cómo se atreve a erigirse en la luchadora social que jamás fue ni será?

 

En Morena están echadas las cartas

Luis Miguel Barbosa Huerta es el candidato de Yeidckol Polevnsky, dirigente nacional, con la bendición de Andrés Manuel, y Alejandro Armenta es el de los senadores que encabeza Ricardo Monreal.

Una encuesta que circula internamente coloca al legislador con 30 puntos, por 26 del ex senador del PRD. Los expertos en estadística dirían que es un empate técnico. Es Puebla.

 

Vámonos:

Ni aguanta nada. La encargada del video del ayuntamiento de Acapulco fue despedida.

Y todo porque Héctor Astudillo, gobernador de Guerrero, apareció en vivo en facebook con orejas de gato.

 

albermontmex@yahoo.es @albermontmex

One Comments

  1. Reply Post By Arthur Simon

    NO ES QUE SEA ÉTICO O NO, QUE “JOSÉ NARRO ROBLES” sea Presidente Nacional del PRI, sino (dicho con todo respeto) que no se ve en condiciones de realizar un Fuerte Campaña a nivel Nacional que funde y motive con propuestas de una verdadera integración priísta y en los Comité Estatales lleguen personas que defiendan los postulados del partido y no negocien con candidatos de oros partidos, como lo hicieron en Puebla con Rafael Moreno Valle Rosas, gente del PRI.

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