LA MUSICA EN EL CINE

¿Alguna vez has pensado: por qué el cine tiene música?

 

Ya sea para crear tensión, musicalizar un encuentro amoroso, ilustrar un momento dramático o emocionar a la audiencia, la música juega un papel muy importante en el cine, e inclusive llega a jugar con nosotros mismos. 

 

El sonido puede decirse que es algo obvio, cualquier movimiento, acción o interacción con algo o alguien desata un sonido que lo caracteriza. Pero la música, la composición de sonidos y silencios organizada de forma armoniosa que da como resultado una canción, es punto y aparte. 

La idea de incluir música en el cine es tan vieja como este. Edward Muybridge y Thomas Edison en 1888 ya barajaban la idea de sincronizar audio mientras proyectaban imágenes. Fue hasta 1927 con el “Cantante de Jazz” dirigida por Alan Crosland, que la idea vio la luz. 

Antes de continuar, hagamos un ejercicio: cerremos los ojos e imaginemos momentos de película: Imaginemos a Totó, personaje de Cinema Paradiso fingir que se lastimó su rodilla. El día es soleado y él camina con el padre de vuelta al pueblo tras oficiar una misa por un difunto. Alfredo, el cácaro del cine local, viene de una jornada laboral en su bicicleta, seguramente bajando al pueblo para preparar la proyección nocturna. Seguramente mientras te escribía la escena, empezaste en tu mente a escuchar esos suaves violines haciendo cama al violín principal, que después de unas cuantas notas que asemejan olas del mar entra juguetón para cantar la melodía de “Alfredo & Totó” compuesta por el genio Ennio Morricone. Te sorprenderá saber que, aunque en tu mente escuchaste la tonadilla, la escena que te describí no tiene música, no es hasta el corte que la picarona melodía entra a escena. 

[embedyt] https://www.youtube.com/watch?v=iDOF4dyLGus[/embedyt]

Esto pasa pues tendemos a asociar a personas, momentos, lugares y sabores con música.

Existen 3 tipos de memoria sensorial, icónica, (visual), ecoica (auditiva) y háptica (sensaciones táctiles) siendo la ecoica o auditiva la que el cerebro puede retener por más tiempo y acceder con mayor facilidad. 

 

Sabiendo esto, los compositores suelen destinar melodías, notas o conjunto de estas a crear un personaje sonoro el cual asociamos con el villano, la batalla final, el protagonista o al viejo sabio que lo guía en el camino a la victoria. 

¿Quién no asocia la máscara negra, la capa, el sable láser y ese respirar lento y robótico con la marcha imperial?, o a Luke, Leia y Han cuando escuchamos el tema de “La Fuerza”.

John Williams, el compositor detrás de la saga de Star Wars ayudó en gran parte al éxito de esta creando música fuera de esta galaxia, la cual, al escucharla inmediatamente asociamos con la película. 

La música en el cine emociona, nos asusta y nos conmueve hasta el punto de las lágrimas y eso es gracias a la forma en la que esta aporta a la escena e inclusive  cuenta una historia por si sola. 

Una escena por sí sola no sería tan emotiva sin música. Los finales del maestro Nolan no serían tan eficientes sin Hans Zimmer en la batuta. 

Un ejemplo claro de la música en el cine es la multipremiada “Joker“. Y no, no estamos hablando de “Rock And Roll, Part 2”, hablo de la magnífica composición de la ahora ganadora del Oscar Hildur Gudnadottir. Apoyándose en el melancólico, crudo y áspero sonido del cello, Hildur toma nuestros sentimientos por la mano y los lleva de paseo. Gracias a la composición tan acertada el ambiente de la película es lúgubre, siniestro, sentimos que nos acechan, la película está cautelosamente en posición de ataque y nosotros somos las presas indefensas sentadas comiendo palomitas. Y es un recurso perfectamente bien empleado pues, desde que nos sentamos a ver esta cinta sabíamos el final: Arthur Fleck se convierte en el Joker, el lujo que los escritores y la compositora tenían era contarnos el “¿cómo?”. 

 

Así es como Gudnadottir y los compositores del cine nos engañan con sus notas, nos llevan a un estado de emoción cuando la película lo requiere, nos aceleran el pulso cuando el protagonista parece derrotado y nos hacen rasgar el asiento de miedo cuando el villano entra a cuadro.

Ya lo sabes, la próxima película que veas cierra los ojos y vela con los oídos, te impresionaras de lo mucho que estos músicos dicen y aportan con sus notas. 

 

Escríbeme a @cameraonwheels para estar en contacto. 

Lávense las manos. 

¡Corte y Queda!