La vocación se lleva dentro

Curro Durán no tiene límites

Actúa el sábado en el coso de Tlalpan

El novillero español Curro Durán toma la muleta con la zurda. Las zapatillas bien plantadas, el engaño perfectamente cuadrado. Estira el brazo como si quisiera ‘darle de comer al toro’. En ese momento el toque con la muleta es acompañado por un ‘aja bravo’.

El trapo rojo, literalmente barre el suelo, lentamente. Cuando el brazo no da más, con parsimonia se acomoda en un palmo de terreno y repite la operación.

En cada trazo que da, el chaval hispano experimenta una explosión de sentimientos. Los oles retumban con fuerza en su cabeza. Termina la tanda. Abre los ojos… está en el patio de una casa queretana. Solo. Le hacen favor de prestársela. La cuida y ahí entrena. No tiene quién le haga de toro, pero no es obstáculo para que en sesiones dobles entrene fuerte. Apenas descansa para comer y volver a lo suyo. ‘El toreo es de resistencia, no de velocidad. Hay que estar muy bien preparado. Qué mejor sería poder estar en el campo bravo, pero si no se puede, hay que estar fuertes’, reconoce Durán, quien es apoderado por el diestro en retiro Jorge Benavides ‘Cúchares’, quien en su época en activo también recorrió ‘la legua’.

Tiene el ánimo a tope porque este sábado actuará en la Plaza Arroyo, donde sumará su segunda actuación de la campaña, luego de que en la primera enfrentó un burel infumable, con el que estuvo muy bien. ‘La Plaza Arroyo es un escenario importante porque está en la Ciudad de México. Un triunfo aquí tiene mucha repercusión’, reconoce.

Considera Curro que el sitio sólo se obtiene toreando, pero ‘cuando no hay campo ni toros a puerta cerrada hay que seguir entrenando duro. Aunque el sitio lo da el torear’.

Pero ¿cómo se puede preparar un torero anímica y espiritualmente?  Casi en el acto, dice: ‘Eso no se entrena. La vocación y la fe es algo que se lleva dentro y no se entrena. Es pieza fundamental de tu necesidad de ser torero’.

Curro Durán actuará este sábado en el escenario tlalpense, donde alternará con Juan Pedro Llaguno, Cristian Antar y Ramón Jiménez, con ganado de Pedro Haces e Hijos.