Se suponía que la nieve italiana debía ser el escenario de una fiesta para la familia Gaxiola Schleper. En cambio, se convirtió en el escenario de una frustrante despedida para ellos. Un día después de la descalificación de su madre, la esquiadora Sarah Schleper, tocó turno a Lasse Gaxiola, el último mexicano en acción en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026. Pero por culpa del clima y una lesión, no logró terminar la prueba de slalom.
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Debido a las adversas condiciones climáticas en Bormio —situación que eliminó a 50 de 96 competidores— y a que sufrió un desafortunado imprevisto antes de salir a competencia, Lasse concluyó su participación en Milano-Cortina 2026 con un sabor agridulce que no empaña, sin embargo, la gesta histórica que representa su mera presencia en la cita invernal.
El miembro más joven de la delegación mexicana llegaba a la prueba de slalom con la ilusión de despedirse con honor, pero el destino le tenía preparado un obstáculo adicional. El joven esquiador sufrió una fractura en un dedo en el entrenamiento previo al primer descenso, una lesión que comprometió seriamente su rendimiento y que, sumada a las condiciones de la pista, terminó por convertir su última carrera en una imposible lucha contra la adversidad.
MÉXICO CONCLUYE AVENTURA OLÍMPICA ❄️🇲🇽
— CONADE (@conadeoficial) February 16, 2026
Lasse Gaxiola, de 18 años, disputó su segunda prueba en Milano Cortina 2026, y aunque no logró finalizar en slalom, su participación en los Juegos Olímpicos de Invierno marca un hito histórico en el deporte.
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Después de culminar en la posición 53 con una marca de 2:48.08 minutos en la prueba del slalom gigante, Gaxiola enfrentó su última competencia, pero no pudo completar su recorrido debido a las malas condiciones de la pista en Bormio. La nieve, caprichosa y traicionera, no hizo distinciones entre experimentados y novatos, entre medallistas y debutantes.
La situación no sólo afectó al competidor tricolor, ya que el 52% de los participantes no pudieron completar la prueba, incluido el medallista de oro en slalom gigante, el brasileño Lucas Pinheiro. Una cifra que refleja la dureza de una jornada donde la montaña impuso su ley.
Aunque el cierre de su participación no fue el esperado, Lasse se convirtió en el mexicano más joven en competir en una justa invernal y junto con su madre Sarah Schleper se consolidaron como la primera dupla madre-hijo en competir en unos Olímpicos de Invierno. Un hito que trasciende los resultados y que quedará grabado en los anales del deporte mexicano, demostrando que la pasión por el esquí puede transmitirse de generación en generación y cruzar fronteras.
“Me sentía bien, mi papá (Federico Gaxiola) le puso un tape, me sentí bien, salí normal (a competir) y estuvo demasiado difícil”, dijo Lasse ante la cámara de TUDN, con la mirada todavía fija en esa montaña que no pudo domar pero que le regaló una experiencia invaluable.
Con 18 años y 16 días, Lasse Gaxiola había hecho historia para México en unos Juegos Olímpicos de Invierno, convirtiéndose en el atleta más joven en representar al país azteca en una edición de esta naturaleza. Un récord que ha escrito con letras de oro sobre la nieve y que perdurará más allá de cualquier cronómetro.
México compitió en Milán-Cortina con cinco seleccionados, siendo el patinador Donovan Carrillo el que mejor resultado consiguió con el sitio 22. El originario de Guadalajara volvió a demostrar por qué es el abanderado del deporte invernal mexicano, al mejorar su actuación de Beijing 2022 para poner el nombre de México en lo más alto dentro de una disciplina donde el país no tiene tradición.
El resto de la delegación, compuesta por los esquiadores Sarah Schleper, Lasse Gaxiola y otros dos competidores, regresa a casa con la satisfacción del deber cumplido y la experiencia de haber competido contra los mejores del mundo. La familia Gaxiola Schleper, unida por la sangre y por la pasión por el esquí, se despide de Milano-Cortina con un sabor agridulce, pero con la certeza de que su historia ha inspirado a todo un país.
Sarah, con sus siete Juegos Olímpicos a cuestas y una descalificación que dolió más por el adiós que por la sanción. Lasse, con su juventud y su dedo fracturado, pero con la mirada puesta en el futuro. Juntos, madre e hijo, demostraron que en el deporte, como en la vida, lo importante no es siempre llegar primero, sino atreverse a desafiar la montaña.

Foto: X@conadeoficial 


