Lo que diga mi dedito

Claudia Sheinbaum defendió proyectos y descartó consultas, ajustó el discurso económico hacia la inversión privada, mientras Morena acelera su estructura electoral y crecen polémicas políticas, legislativas y ambientales en el país



Claudia Sheinbaum volvió a usar el dedo como gesto de autoridad. En San José Chiapa, Puebla, regañó a pobladores que protestaban contra una planta recicladora y les reprochó haberse manifestado pese a que, según ella, ya les había ofrecido diálogo. El episodio importa por la forma. La Presidenta defendió el proyecto, pero también les dejó claro que la protesta no altera la decisión. Si bien ofreció una asamblea informativa, descartó someter el tema a votación. Es decir, habrá explicaciones, pero no consulta. Hasta ahí termina el diálogo.

Tomó ocho años

Claudia Sheinbaum dijo en Tlaxcala una frase que en Morena es tabú: el Estado no lo puede todo y necesita a la iniciativa privada. Con esta declaración corrige, al menos en el discurso, una idea que dominó buena parte del sexenio anterior. En Palenque la frase no pasará desapercibida, porque durante años se empujó la noción contraria con menos mercado, más Estado y más desconfianza contra las empresas. Aunque con esto Sheinbaum no rompe con el obradorismo, hace ajustes ante una realidad inevitable: no hay desarrollo ni bienestar sin inversión privada.

Sin pudor

La presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde, se ha dedicado las últimas semanas a instalar por todo el país la estructura de los Consejos Municipales en Defensa de la Transformación, en una estrategia que pretende replicar, más de un año antes de las elecciones, las estructuras estatales, de donde saldrán los candidatos a diferentes cargos de elección popular y que tienen vía libre para promoverse sin que la autoridad electoral los moleste. Así, el país entero entrará a las pre-pre-precampañas electorales, más que anticipadas.

Migajeando centavos

El miércoles, en el Senado de la República, se declarará la constitucionalidad del llamado plan B, luego de que al menos 17 Congresos locales levantaron la mano -algunos aún con café en mano- para avalar la reforma. El Senado certificará así una modificación que promete reducir, de manera paulatina, el gasto en Congresos estatales, ayuntamientos y en la propia Cámara alta, esa institución célebre por su disciplina franciscana frente a asesores, viáticos, camionetas y boletos de avión. Habrá que ver si la austeridad avanza con la misma velocidad que los discursos, o si el ahorro termina siendo, como tantas veces, una meta tan gradual que nadie alcance a notarla.

Patrimonio cultural en riesgo

El gobierno de México decidió poner atención a las detonaciones en el cerro Cuchumá, en la frontera con Estados Unidos, luego de que pobladores hicieran el pequeño esfuerzo de notarlas. La presidenta Sheinbaum dijo que el asunto está siendo revisado por las secretarías de Cultura y de Relaciones Exteriores, porque al parecer dinamitar zonas con posible valor histórico sí amerita, al menos, una revisadita rápida. El problema es que las explosiones habrían ocurrido en un área con valor arqueológico y ambiental, lo que encendió alarmas entre comunidades locales -gente que, sorprendentemente, prefiere no ver su entorno destruido-. A ver si se aplican.