Se acaba de publicar un estudio que debería encender alertas en todo el país. Se llama El futuro de la educación superior rumbo a 2050 y describe un problema grave.
México está formando más profesionistas en áreas saturadas que en las carreras que generan empleo y buenos ingresos. Avanzamos hacia un 2050 donde millones de jóvenes tendrán estudios, pero no oportunidades.
EL REPORTE
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) reveló que sólo 34% de los jóvenes de 18 a 22 años cursa estudios superiores. Aun así, si la tendencia sigue, el número de universitarios se triplicará hacia 2050.
Pero el dato preocupante es otro. El 65% seguirá concentrado en las mismas cinco carreras: Administración, Ingeniería Industrial, Derecho, Psicología y Contabilidad.
Mientras eso ocurre, México tendrá una carencia en sectores que sí generarán empleo. El IMCO calcula que faltarán profesionistas en salud, tecnología, energía e inteligencia artificial.
Y también faltarán técnicos. De seguir igual, nos faltarán 300 mil técnicos en 25 años, justo cuando más se necesitan en manufactura avanzada, mantenimiento industrial o semiconductores.
El reporte proyecta que para 2050 habrá 28.7 millones de profesionistas en áreas de baja demanda y vacantes sin cubrir en industrias de alta tecnología.
Sólo 8% de los graduados actuales proviene de ciencias exactas o computación. Para cerrar la brecha, México tendría más que duplicar sus egresados STEM.
IMCO también muestra otro fenómeno. La diferencia entre quienes terminan la universidad y quienes logran titularse casi se duplicó en 15 años. Muchos jóvenes ya trabajan sin título y buscan rutas más prácticas como certificaciones o cursos técnicos.
LA PROPUESTA
Una propuesta es alinear la educación con el mercado laboral. Eso implica tres acciones.
La primera es formación flexible. Programas más cortos, modulares, con certificaciones útiles sin necesidad de cursar una licenciatura completa.
La segunda es educación regional. Impulsar universidades tecnológicas, politécnicos, bootcamps y modelos duales ligados a las industrias locales.
La última es orientación con datos. Un sistema que informe a los jóvenes qué carreras tienen mejores oportunidades y qué habilidades requieren.
¿Y EL MUNDO?
Otros países ya ajustan su educación al ritmo de la tecnología. Estados Unidos eliminó el requisito de título en varias empresas. Europa impulsa academias de inteligencia artificial. Asia adopta modelos duales desde secundaria.
Mientras tanto, en México la brecha entre lo que estudian los jóvenes y lo que necesita el país sigue creciendo. La estrategia de Claudia Sheinbaum privilegia cantidad de matrícula, pero el reto es calidad y pertinencia.
Además enfrentamos otro riesgo. El auge de la inteligencia artificial, liderado por Estados Unidos y China, reducirá empleos de entrada. Las tareas básicas serán automatizadas. Los jóvenes necesitarán más habilidades desde el primer día.
OCUPARSE DESDE AHORA
No hay que ver esto como un futuro lejano que no nos toca. Hablamos de decisiones que deben tomarse hoy. Si no cambiamos la forma de educar y capacitar, llegaremos a 2050 con millones de jóvenes preparados para un mercado que ya no existirá.
No es un problema de talento. Es un problema de rumbo. México tiene la ventaja demográfica y la creatividad. Falta construir el puente entre escuela y trabajo. No esperemos 25 años. Tenemos que ocuparse desde ahora.
EL DATO INCÓMODO
La nueva Suprema Corte no reunió seis votos para restaurar el presupuesto mínimo para víctimas, a fin de destinar 1.4 centavos por cada 100 pesos del gasto federal. Las ministras y ministros afines al oficialismo alegaron que ya hay “mayor protección”, mientras negaron recursos mínimos a quienes ya fueron vulnerados. La Corte del pueblo… contra el pueblo.




