Salamanca, Gto. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal informó que la masacre en Salamanca, habría sido perpetrado por el Cártel Santa Rosa de Lima (CSRL) contra una empresa de seguridad privada vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
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En un comunicado, la dependencia detalló que “en relación con la agresión registrada en un campo de futbol en Loma de Flores, donde 11 personas perdieron la vida y 10 resultaron lesionadas, al menos cinco de los fallecidos pertenecían a una empresa de seguridad privada ligada al CJNG” (sic). Las primeras investigaciones, que involucran a autoridades federales y estatales, señalan que previo al ataque se aseguraron dos cartulinas atribuidas al CSRL en las que se hace referencia a una disputa entre ambos cárteles.
El gobierno federal indicó que las líneas de investigación apuntan a la presunta participación de Moisés Soto Bermúdez, identificado como integrante de un grupo de choque de la célula delictiva conocida como Los Marros, bajo el mando de Mario Eleazar Lara Belman, alias Negro, Amorro o “Gallo”. Según el gabinete de seguridad federal, Lara Belman se dedica a la distribución de droga, homicidios y extorsión en Irapuato, Salamanca y Celaya, y es considerado un objetivo prioritario de las autoridades.
Lara Belman cuenta con orden de aprehensión vigente por homicidio calificado y se le relaciona con secuestro, extorsión, venta de droga y desaparición forzada de personas. Se le identifica como generador de violencia en Irapuato, Salamanca y Celaya.
“Eran chavos inocentes”, clamor en Loma de Flores
A un día de la masacre en los campos de futbol de Loma de Flores, que dejó 11 muertos, la comunidad vive un ambiente de duelo y miedo. Algunos planteles educativos suspendieron clases, y varios negocios mantuvieron sus cortinas cerradas, mientras los vecinos lamentan la tragedia.
Loma de Flores, con unos 2 mil 500 habitantes, se ubica en los límites entre Irapuato y Salamanca, en la región del Bajío. Habitantes relataron que la zona permaneció en un silencio inusual desde las 20:00 horas del domingo, mientras las patrullas se retiraban con los últimos cuerpos.
“Escuchamos los balazos, pero no salimos; la avenida no es tan callada, pero todavía en la mañana del lunes se veía poca gente, nadie quiere acercarse”, señaló un residente de la calle Francisco Villa.
“Eran chavos inocentes, ni ellos ni sus familias se metían con nadie, y aunque atrapen a los malditos que los asesinaron, ¿quién se los va a devolver?”, comentó otro vecino.
La agresión ocurrió en campos privados ubicados en prolongación Francisco Villa, a las orillas de la comunidad. En el lugar quedaron restos dispersos de cintas amarillas, comida, bebidas intactas, ropa ensangrentada y un par de veladoras aún encendidas.
Según los habitantes, el ataque fue indiscriminado; los agresores dispararon en varias direcciones sin dirigirse a una persona en particular. “Dispararon contra niños, mujeres, no les importó; murieron muchos inocentes“, relató un vecino.
La matanza dejó a la comunidad de luto, que desde temprano se organizó para recordar a las víctimas de esta tragedia.

Loma de Flores, Salamanca: un día después de la masacre. | Foto: Jesús Gutiérrez / El Sol de Irapuato 


