Minimiza Durazo; ¿grito?; Sheinbaum y la seguridad

Fin de semana largo.

Bloqueo al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

Nueve horas de caos.

Desde las 12:40 a las 21:40 horas.

Un “pequeño” y no representativo grupo de policías federales, inconformes con la transferencia a la Guardia Nacional y la desaparición del bono por traslado.

Escenas vistas.

Pasajeros desesperados que mientan madres y lamentan que el gobierno federal no haga algo y garantice su libre tránsito y sus derechos, plasmados en la Constitución.

Se quejan del cambio, de “haber votado por una aventura”, como califican la llegada de la cuarta transformación.

Reunión en el Centro de Mando (Contel) cerca de la medianoche.

No quieren pasar a la Guardia Nacional ni ser transferidos a ninguna de las opciones que el gobierno federal les plantea.

Y Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad, minimiza los hechos.

– Como han podido darse cuenta, es un grupo realmente pequeño y no representa a la totalidad de la Policía Federal.

Es un tema difícil, pero con disposición alcanzaremos solución, dice.

¡Ah, bueno!

Imagínese si hubiese sido toda la policía.

Durazo Montaño, quien ha ido del PRI, al PAN, a Movimiento Ciudadano y hoy a Morena –prueba de su congruencia política–, se dice tranquilo, seguro, pero refleja desesperación, frustración porque la transición de lo que considera un plan maestro para la seguridad -la creación de la Guardia Nacional – ha enfrentado obstáculos y oposición.

-Son policías federales que, si tuvieran vocación, aceptarían una de las opciones.

Lastiman la imagen de la institución que dicen defender, dice en redes.

Los aún agentes amagan con retomar la protesta este sábado y domingo.

A la medianoche, un comunicado de la Secretaría asegura que hubo acuerdo.

 

¿Y cómo será el Grito?

Cuando terminó la Dictadura Perfecta, los 72 años del PRI en la Presidencia, allá mero en 2000 cuando Vicente Fox prometía un nuevo país –a la postre decepcionó al mundo–, los mexicanos se preguntaban cómo sería el Grito de Independencia.

Cómo sería no ver a un priista salir al balcón central de Palacio Nacional.

Y sí fue distinto.

Vendría el nefasto Felipe Calderón y la cancelación de la ceremonia en varios estados y municipios, principalmente Ciudad Juárez, Chihuahua, considerada entonces la ciudad más peligrosa del mundo, y el bombazo en Morelia, Michoacán, en 2008 que causó ocho muertos y más de cien heridos.

Calderón mantuvo la formalidad y seriedad, pero dio un toque personal, como la mayoría de los presidentes. Hasta fracturado del brazo izquierdo –es zurdo– encabezó el de 2008, la noche de los bombazos citados en Michoacán.

Ayer se conoció que el grito se cancela en 9 municipios de Michoacán, Guerrero, Sonora, Morelos y Puebla.

En las benditas redes sociales fue tendencia la pregunta “¿Cómo será el Grito?”, con críticas, bromas y comentarios de toda clase.

Desde el que ironiza con el tiempo que durará por la lentitud de Andrés Manuel, hasta el que apuesta porque citará a Benito Juárez, su ídolo y meta.

Sopesitos, pozolito, rabanitos, oreganito, lechuguita, tostaditas, pambacitos, buñuelitos, agüita de horchata, de Jamaica, de tamarindo y limonada.

Así será la cena. Y nada de alcohol, de armas o de violencia.

Ese es el llamado de Andrés Manuel.

 

Informe Sheinbaum

No ha transcurrido un año, pero Claudia Sheinbaum presentará su primer informe de gobierno el próximo martes.

Tal como Andrés Manuel, su amigo, guía, jefe y protector, hará un corte de caja de los primeros nueve meses, en los que el saldo negativo y más grave es en seguridad.

El secuestro y asesinato del universitario Norberto Ronquillo Hernández en junio marcó no sólo este arranque, sino el sexenio de la izquierdista como el caso emblemático de esa inseguridad.

El “¡No estás sola, no estás sola, no estás sola!”, que Andrés Manuel coreó en un mitin en la Gustavo A. Madero días después del crimen que sacudió al país, pasará a la historia como un punto de quiebre en el gobierno de Sheinbaum.

A Sheinbaum se le descompuso la seguridad en la capital y su secretario de Seguridad, impuesto por Marcelo Ebrard Casaubon, por tanto inamovible, Jesús Orta, ha cometido error tras error.

La ejecución de dos israelíes en Plaza Artz y los tiroteos en el Foro San Angel y al siguiente día en un antro de Coapa son sólo ejemplos.

La renta de 3 mil 400 patrullas – mediante una adjudicación directa y sin licitación que está por esclarecerse (la misma empresa acaba de entregar 40 en Ecatepec, Estado de México, en condiciones similares)- y la contratación de Omar García Harfuch como jefe de la Policía de Investigación de la Procuraduría capitalina y coordinador de Inteligencia del Gabinete de Seguridad, precisamente a raíz del caso Ronquillo, han sido aciertos.

Habrá que esperar las estadísticas para saber si la estrategia de vigilancia nocturna y de madrugada, descuidada en el gobierno anterior,  da resultados.

La agenda es interminable y también importante, pero, sin duda, seguridad, violencia, feminicidios y asesinatos son los deudas de Sheinbaum.

 

Vámonos: “Saber cómo obtuvo esta mujer su licencia.”

¿Qué, Sheinbaum no puede llamar por su nombre a Rosario Robles?

 

albermontmex@yahoo.es                      @albermontmex

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