Mortandad masiva de peces en Tamaulipas y Veracruz por agua salobre

Los pescadores califican la situación como “catastrófica” y advierten que la pérdida podría alcanzar toneladas de ejemplares



TAMPICO, Tamaulipas.— Una de las peores crisis ambientales de las últimas décadas se registra en el sistema lagunario Guayalejo–Tamesí, donde miles de peces han muerto debido a la intrusión de agua salobre en zonas de agua dulce. El fenómeno afecta particularmente la región entre el sur de Tamaulipas y el norte de Veracruz, con mayor intensidad en Mata de la Monteada, municipio de Pánuco.

De acuerdo con pescadores y especialistas, factores como mareas altas y cambios en la composición química del agua provocaron un incremento en la salinidad. Durante meses, el volumen de agua dulce mantuvo bajo control este gradiente; sin embargo, la reciente entrada de agua marina a través del río Pánuco cambió drásticamente las condiciones del ecosistema.

Este desequilibrio impactó la fisiología de especies como carpas y peces plateados, que sufrieron estrés salino y falta de oxigenación. Los pescadores califican la situación como “catastrófica” y advierten que la pérdida podría alcanzar toneladas de ejemplares. Como medida urgente, solicitaron la apertura de la esclusa El Camalote para permitir que los peces se desplacen a zonas menos salinas.

En respuesta, la Conagua autorizó una apertura parcial de 20 centímetros, aunque el deterioro de la infraestructura y la necesidad de preservar el agua dulce para consumo humano limitan las maniobras. Las Comapas de Tampico y Altamira iniciarán la recolección de restos para evitar riesgos sanitarios.

El dilema es crítico: liberar agua dulce podría salvar a la fauna, pero pondría en riesgo las reservas para la temporada de estiaje. Mientras tanto, el daño es visible, afectando gravemente tanto al ecosistema como a la economía de las comunidades pesqueras de la región.