Necesarias certeza jurídica y seguridad para invertir: IP

Destaca que el sector empresarial en una de las principales fuentes de recursos

El gobierno federal debe entender que el sector empresarial es su principal aliado para que haya crecimiento económico y empleos y está obligado a que las empresas tengan plena certeza jurídica, seguridad y reglas claras permanentes,

Así lo destacó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) en su reporte semanal, donde señaló que el sector empresarial es una de las principales fuentes de recursos del gobierno, a través del pago de impuestos al fisco.

Agregó que con recursos le permite al gobierno cumplir sus objetivos de políticas públicas, sólo en 2019, por el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA), las empresas aportaron 55 por ciento de ingresos tributarios del gobierno federal, equivalente a una tercera parte de ingresos del sector público.

En su análisis ejecutivo semanal, el organismo privado consideró que la instrumentación de cambios marginales (por la actual administración en ramos como energía, salud u otros) hacen que solo contribuyan a matizar los rezagos.

Pensando que un ritmo de crecimiento inercial dará solución en materia de empleos y bienestar, se estará desperdiciando la oportunidad de consolidar a México como una de las economías más atractivas para la inversión, añadió.

Precisó que el deterioro del ambiente de negocios como consecuencia de elevados niveles de corrupción, debilidad del estado de derecho, aumento en niveles de inseguridad e impunidad, cambios en reglas y políticas y mensajes erráticos por la autoridad propician una baja de flujos de inversión privada, que reducen el potencial de crecimiento de México.

El organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) mencionó que el hecho de que el crecimiento económico provenga principalmente de la capacidad de invertir del sector privado, hace indispensable un ambiente de negocios con plena certeza jurídica, seguridad y reglas claras.

Los analistas de la Iniciativa Privada consideraron que esas condiciones son necesaria para canalizar mayores recursos en busca de hacerse más productivas y competitivas.

“Sólo de esta manera se fortalece la capacidad de ampliar el aparato productivo y la posibilidad de una mayor generación de empleos mejor remunerados”, abundó.

El CEESP refirió que la inversión privada acumuló cuatro trimestres consecutivos con variaciones anuales negativas, lo que propició que su participación en el PIB total también se redujera para ubicarse en 16.8%, siete décimas por debajo del porcentaje del mismo periodo del año previo, datos basados en el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

No obstante, como proporción de la inversión total, la privada se ubicó en 86.4 por ciento, superior en 1.3 puntos porcentuales respecto al año anterior, debido a una disminución mayor en la inversión pública, reflejando los constantes recortes de gasto para este rubro.

Resulta esencial promover la capacidad que tiene el sector privado para generar riqueza, vía mejores políticas públicas que generen un entorno de negocios más competitivo y amigable: entre más productivas sean las empresas, mayores aportaciones al gobierno vía impuestos.