NFL: ridículo que pega a la marca México; Yeidckol y su protagonismo

Y todo por el pasto.

Ese que decenas de veces se advirtió estaba en mal estado.

¿A quién se le ocurrió ese dichoso híbrido?

Que 95 por ciento natural y 5 por ciento artificial.

Basura.

La cancelación del juego entre Carneros de Los Angeles y Jefes de Kansas City del próximo lunes en el estadio Azteca no sólo significa pérdidas económicas, sino algo más costoso: un golpe directo a la imagen y a las marcas CDMX y México.

El ridículo mayúsculo envía una señal negativa de los responsables del estadio Azteca y de la organización del encuentro, así como de los gobiernos federal y capitalino, implicados en la promoción del evento.

Con base en a información dada a conocer por en los juegos de 2016 y 2017, la Secretaría de Turismo federal perdió 14.5 millones de dólares, vía recursos directos del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), una eventual derrama de 45 millones de dólares, además de 250 millones por concepto de difusión gratis o no pagada a nivel internacional con la transmisión del partido.

Se calculan 20 mil menciones del partido en medios tradicionales, digitales y redes sociales en Estados Unidos.

¿Cómo es posible que no se haya cuidado el pasto del estadio, si desde hace un año, mínimo, se sabía que el 19 de noviembre a las 19:00 horas habría un nuevo juego de la NFL en México?

El escándalo que le dio la vuelta al mundo se suma a la serie de ridículos de los mexicanos con el mundo enefeliano.

En 2016, un rayo láser verde molestó todo el partido al quarterback de Texanos de Houston, Brock Osweiller, el grito “¡puto!” en los kick off y la lluvia de cartones en la cancha escandalizaron a los estadunidenses.

En febrero de 2017, un jersey del quarterback Tom Brady fue robado en el Super Bowl LI.

Miguel Angel Mancera Espinosa, jefe de gobierno de la capital del país de 2012 a 2018 y hoy senador fue fundamental para el regreso de la NFL a México en 2016 con el juego Texanos-Raiders.

La liga se alejó desde 2005, cuando 49ers de San Francisco y Cardenales de Arizona se enfrentaron en el mismo inmueble en el primer partido de temporada regular aquí en la historia.

La primera visita de la liga fue en 1978, con Filadelfia y Nueva Orleans, en el hoy estadio Azul. Pasaron dieciséis años hasta 1994, cuando Vaqueros de Dallas y Petroleros de Houston jugaron en el Azteca, en una cancha sana, pero inadecuada, que terminó echa un potrero por un aguacero.

Y hubo más de ese serial llamado American Bowl.

Inseguridad y patrocinadores fueron obstáculo hasta el regreso de 2016.

Hoy hay tres juegos firmados, hasta 2021, pero este ridículo podría derivar en el rompimiento del contrato.

El escándalo llega también en el momento en que Claudia Sheinbaum, inminente jefa de gobierno, y Andrés Manuel López Obrador, presidente desde el 1 de diciembre, han dicho que se analizará el financiamiento oficial a eventos como Fórmula 1, Cirque Du Soleil y la NFL, vía el CPTM y la campaña llamada Visit México y Viajemos Todos por México.

También llega en el momento que se discuten las comisiones que cobran los bancos en México, abusivas, gandallas y absolutamente ventajosas.

Habrá que ver cómo resuelve Ticketmaster la devolución del costo de los boletos a los aficionados, porque el cliente también pagó expedición de éstos y hasta los 10 pesos que, al recogerlos en sus saturados y poco eficientes centros de entrega dispuestos en algunas tiendas Liverpool, se cargan a la tarjeta de crédito “sólo para confirmar que se trata de la misma que se utilizó para la compra”.

 

¡Ay, Yeidckol!

Yeidckol Polevnsky ha ido de ridículo en ridículo.

La dirigente de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), que en la campaña presidencial fue un factor a favor de Andrés Manuel López Obrador, hoy, confirmada en el cargo por otro año, ha cometido errores garrafales.

Apenas la semana pasada, cuando Ricardo Monreal, coordinador de los senadores de Morena, presentó vía Bertha Caraveo la iniciativa para disminuir las comisiones que cobran los bancos, que provocó la caída de la Bolsa y del valor de capitalización de los bancos, salió de inmediato a contradecirlo y a desmarcar al partido.

Dijo, incluso, que había causado molestia y enojo.

Ayer, volvió a equivocarse.

Aseguró que Donald Trump había confirmado su asistencia a la toma de protesta de Andrés Manuel el 1 de diciembre, pese a que en Argentina se llevará a cabo la reunión del G-20, donde, por cierto, Trump, Justin Trudeau y Enrique Peña firmarán el nuevo TLC, llamado T-MEC por el nuevo gobierno.

-Yo me enteré que Trump confirmó, dijo por la mañana Polevnsky.

-¿Confirmado por Relaciones Exteriores?, le preguntaron los molestos chicos de la prensa.

-No sé, lo que sí sé es que ya confirmó.

Más tardó en decirlo que Jesús Ramírez, vocero presidencial, en desmentirla:

– De manera oficial podernos decir que no está confirmada la visita de Donald Trump a la toma de protesta de López Obrador. Está confirmada la presencia de Mike Pence. Y la Casa Blanca, por si hacía falta.

La respuesta fue a una pregunta de reporteros, tuiteó, pero lo borró.

Y corrigió:

-Se invitó formalmente al presidente Donald Trump a la toma de posesión de @lopezobrador, fuentes oficiales anunciaron la asistencia del Vicepresidente Mike Pence. No tengo elementos de que esto ha cambiado. No tengo en mis responsabilidades confirmar visitas oficiales @yeidckol.

La falta de coordinación, las ansias de novillero y robar cámara persisten entre los morenistas.

Sobornos

Que Ismael El Mayo Zambada sobornó a Felipe Calderón Hinojosa y a Enrique Peña Nieto, asegura el abogado de Joaquín El Chapo Guzmán, Jeffrey Lichtman.

Ambos lo niegan.

Vámonos: ¿Qué merecen los responsables de ese ridículo?

Propongo una consulta.

albermontmex@yahoo.es                      @albermontmex

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