Nicaragua celebra elecciones con Daniel Ortega de favorito

MANAGUA, Nicaragua (EFE).- Con Daniel Ortega, actual presidente, como favorito, más de 4,4 millones de nicaragüenses están convocados para acudir a las urnas este domingo, con el objetivo de elegir al presidente y vicepresidente de Nicaragua, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 representantes ante el Parlamento Centroamericano.

El Consejo Supremo Electoral (CSE) informó que a partir de este sábado quedarán conformadas las 13.459 Juntas Receptoras de Votos (JRV), ubicadas en 3.106 Centros de Votación, que abrirán sus puertas desde las 07.00 hora local del domingo, en los 153 municipios de Nicaragua.
Las autoridades electorales, que cuentan con un presupuesto equivalente a 21,8 millones de dólares para organizar las elecciones, tardaron seis días en distribuir unas 5,3 millones de boletas en los 15 departamentos (provincias) y dos regiones autónomas del Caribe.
Aunque oficialmente el padrón electoral está calculado en 4,4 millones de nicaragüenses, en días recientes el Poder Electoral anunció que admitirá votantes con sus cédulas vencidas, lo que, según medios regidos por el Gobierno, elevó a 4,87 millones el universo de votantes.
En la contienda electoral participa el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), partido de Gobierno, así como el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el Partido Liberal Independiente (PLI), la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Camino Cristiano Nicaragüense (CCN), la Alianza por la República (Apre), y Yatama (Hijos de la madre tierra, en lengua miskita), este último solamente en la costa Caribe.
En el trayecto el CSE eliminó a tres partidos opositores, siete aspirantes a la Presidencia por la oposición fueron encarcelados y dos optaron por el exilio tras conocer órdenes de captura en su contra.

Ortega, favorito

 

De la mano del presidente Daniel Ortega y de su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, el FSLN es el favorito para ganar unas elecciones que opositores y defensores de derechos humanos han calificado de “fraudulentas”, a la vez que la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Unión Europea, y diversos países, han mostrado sus reservas sobre la legitimidad de los resultados.