Al defender la investigación de la Fiscalía General de la República sobre la participación de extranjeros en operativos de seguridad en Chihuahua, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el caso no debe verse como un conflicto personal, sino como un tema de soberanía nacional.
"No es un asunto de la Presidenta, sino de la violación a la soberanía nacional y de evitar la injerencia de otros países", sostuvo durante su conferencia matutina.
Sheinbaum recordó que las leyes mexicanas prohíben operativos conjuntos en tierra con autoridades extranjeras y subrayó que cualquier elemento extranjero que participe en labores de seguridad debe informar al Gobierno federal.
Reacciones y contexto político en los casos de Chihuahua y Sinaloa
"Ningún gobierno extranjero puede realizar actividades en México fuera de la ley", afirmó. La mandataria agregó que México mantiene coordinación con Estados Unidos, pero con límites definidos por la legislación nacional.
"Si se permite violar la ley a algún extranjero, pues, ¿por qué no volvería a violarla de otra manera y de otra manera y de otra manera? Hay que poner límites siempre y por eso hay una investigación por parte de la Fiscalía", declaró.
La postura ocurrió un día después de que la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, acudiera a la FGR acompañada por el abogado Roberto Gil Zuarth y el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, para denunciar una presunta persecución política y acusar que la Fiscalía busca fabricarle un caso.
Solicitud de detención con fines de extradición
La mandataria también se refirió a la solicitud de detención con fines de extradición presentada en Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos nexos con el narcotráfico.
Sheinbaum dijo que el caso debe analizarse bajo la misma lógica de defensa de la soberanía y del rechazo al intervencionismo extranjero. "México no es piñata de nadie", lanzó.
La presidenta sostuvo que existen intereses políticos detrás de algunos señalamientos provenientes de Estados Unidos, en un contexto marcado por el proceso electoral de noviembre próximo en ese país y las elecciones mexicanas de 2027. "Tenemos derecho a dudar y que, en todo caso, se presenten las pruebas pertinentes", afirmó.