Advierte el rector de la UNAM del daño que han causado por el neoliberalismo egoísta y el populismo autoritario
Educación, fundamental para superar fallas estructurales de la democracia: Leonardo Lomelí, rector de la UNAM

Por: Redacción
El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí Vanegas, advirtió que, para superar fallas estructurales de las democracias, lo mismo que para construir alternativas de desarrollo económico socialmente incluyentes y ambientalmente sustentables, hoy, más que nunca, la educación se convierte en un elemento clave.
Al dictar la Conferencia Albert Hirschman, en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), con sede en París, subrayó los efectos dañinos de la polarización.
El rector subrayó el daño causado por el neoliberalismo egoísta y extremo, la falsa salida del populismo autoritario y la necesidad de recuperar el sendero perdido, a partir de fortalecer la democracia y sus instituciones, teniendo a la educación como elemento clave para fortalecer la voz o las ideas de cambio desde dentro y para construir con lealtad cívica -entendida como un compromiso con las instituciones democráticas- y un futuro que reduzca las desigualdades y recupere la confianza.
En su exposición, Educación y desarrollo o el jardín de los senderos que se bifurcan, acotó que, si el esfuerzo educativo se acompaña de inversiones en sectores que empleen a la población más calificada, se genera un círculo virtuoso que promueve movilidad social y reduce la desigualdad.
Como primer académico latinoamericano en dar la Conferencia Hirschman, el rector de la UNAM precisó que la educación es una condición necesaria para construir sociedades democráticas e incluyentes.
Agregó que, en los tiempos actuales, en los que la ciencia, la cultura y la educación sufren múltiples acosos, incluso en algunos de los países más desarrollados, es necesario también recordar que gracias a la expansión del conocimiento y de la enseñanza en los últimos dos siglos, la humanidad pudo alcanzar su actual grado de desarrollo tecnológico.
También explicó que para Hirschman, uno de los pensadores sociales más importantes del siglo XX y la primera década del XXI, los recursos destinados a la educación son una inversión con efectos multiplicadores no solamente en el ámbito económico, sino también en la vida social.
"Además de formar capital humano, la educación puede generar actitudes que promueven la participación democrática, la responsabilidad política y un ambiente favorable a la innovación y la participación social", concluyó.
No obstante, reconoció que la expansión de la educación puede generar tensiones si la economía no crece a la par de las aspiraciones sociales, generando frustración y un malestar social que puede expresarse de muy diversas formas.