La mandataria defendió la estrategia de seguridad, atribuyó la reducción de homicidios a un cambio iniciado en 2018 y rechazó cualquier esquema de subordinación ante agencias extranjeras
Sheinbaum rechaza injerencia extranjera en política de seguridad

Por: Roberto Cortez
Tras afirmar que los avances en seguridad responden a la estrategia impulsada por su gobierno y por la administración de Andrés Manuel López Obrador, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que el reconocimiento internacional sobre la construcción de paz confirma resultados y presentó la seguridad como uno de los ejes del debate político actual.
Sheinbaum contrastó esa política con la estrategia de seguridad del expresidente Felipe Calderón. Afirmó que durante ese periodo se permitió participación directa de agencias estadounidenses en territorio mexicano y sostuvo que ese modelo privilegió la confrontación armada sin construir paz. "No se construyó paz, se hizo guerra. Fue a costa de la sangre de las y los mexicanos", declaró.
La mandataria rechazó cualquier esquema de intervención extranjera en decisiones internas. Usó la analogía de una casa para explicar que la cooperación internacional debe darse entre gobiernos soberanos, sin ceder control operativo. "En nuestra casa manda el pueblo. No mandan otros", dijo al defender coordinación bilateral sin subordinación.
Pacto criminal
También respondió a críticas de dirigentes opositores y analistas, al afirmar que el "pacto criminal" correspondió a gobiernos anteriores y negó acuerdos con grupos delictivos durante los gobiernos de Morena. Vinculó los programas sociales, la infraestructura hospitalaria y ferroviaria con un manejo honesto de recursos públicos.
Defensa del país frente a presiones externas
En su argumentación incorporó una referencia histórica sobre la invasión estadounidense del siglo XIX. Citó memorias del expresidente Ulysses S. Grant, quien calificó aquella guerra como injusta, para reforzar su mensaje sobre soberanía nacional. También destacó la resistencia mexicana como parte de una tradición de defensa del país frente a presiones externas.
Sheinbaum sostuvo que México enfrenta un momento de definición política sobre quién toma decisiones nacionales. Afirmó que algunos actores en Estados Unidos buscan introducir a México en debates electorales de ese país y rechazó cualquier intento de influencia rumbo al proceso electoral mexicano de 2027. "México no es piñata de nadie", afirmó.





