La administración federal abrió una nueva fase de negociación con farmacéuticas nacionales e internacionales para fortalecer la producción de medicamentos en México y reducir la dependencia de China e India en materias primas y principios activos.
Durante la conferencia matutina, funcionarios y representantes de la industria confirmaron conversaciones con Estados Unidos y Canadá para construir una cadena regional de producción farmacéutica vinculada con el T-MEC.
El secretario de Salud, David Kershenobich, sostuvo que México conserva capacidades industriales y científicas para recuperar producción estratégica que abandonó durante años. "México tiene todo lo necesario para poder convertirse en un jugador muy particular para ese desarrollo", afirmó.
Agregó que el gobierno busca que los principios activos fabricados en México tengan reconocimiento inmediato en Estados Unidos y Canadá mediante armonización regulatoria con la Cofepris.
Insumos de medicamentos
La discusión ocurrió después de que representantes del sector reconocieron que la pandemia de COVID-19 exhibió la dependencia mundial de Asia para abastecer medicamentos y materias primas. Ejecutivos de la industria señalaron además que conflictos internacionales y tensiones marítimas elevan riesgos logísticos para el suministro global.
Un representante de Bayer informó que la empresa opera en Orizaba, Veracruz, una planta que produce más de 20 toneladas anuales de principios activos hormonales y exporta cerca de 90 por ciento de su producción.
Incentivan inversión privada y producción nacional en ámbito farmacéutico
El subsecretario Eduardo Clark explicó que la compra consolidada de medicamentos será utilizada como mecanismo para incentivar inversión privada y producción nacional. Adelantó que el gobierno trabaja en cerca de diez proyectos de inversión mixta con farmacéuticas para vacunas, hemoderivados y tratamientos especializados. Entre ellos mencionó acuerdos con empresas para desarrollar vacunas de ARN mensajero y terapias contra cáncer junto con Birmex.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la estrategia forma parte del Plan México y busca fortalecer soberanía industrial y sanitaria. La mandataria aseguró que el objetivo no es cerrar importaciones, sino aumentar producción nacional, acelerar autorizaciones regulatorias y reducir costos de medicamentos mediante competencia y manufactura local. El proyecto abre además un nuevo interés en universidades, centros de investigación y formación de personal especializado para abastecer la expansión de la industria farmacéutica en el país.