Tras la entrega a autoridades de Estados Unidos de Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega, dijo que ellos están en su derecho
Sheinbaum niega riesgo político por caso Sinaloa

Por: Roberto Cortez
Ante el riesgo de un posible impacto político para el gobierno mexicano tras la entrega de Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega a autoridades estadounidenses, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó cualquier afectación, aseguró que fue una decisión personal de ambos exfuncionarios y sostuvo que su administración no protege a nadie vinculado con actividades delictivas.
"Ningún riesgo. Ninguno. Fue una decisión de ellos entregarse. Y no hay ningún riesgo", declaró durante la conferencia matutina en Palacio Nacional.
Sheinbaum enmarcó el caso dentro de lo que calificó como una campaña de desinformación impulsada por voces del antiguo régimen y rechazó versiones que buscan asociar a Morena o a su administración con organizaciones criminales.
Aseguró que, si existen pruebas contra cualquier funcionario, corresponde actuar a la fiscalía, pero subrayó que su gobierno no mantiene pactos con criminales "ni de cuello blanco, ni de la delincuencia organizada".
La presidenta defendió además la estrategia de seguridad de su gobierno al asegurar que los homicidios han disminuido 40% y sostuvo que las detenciones de integrantes de grupos criminales muestran acción permanente del Estado.
En el plano bilateral, insistió en que la cooperación con Estados Unidos debe mantenerse bajo reglas claras de soberanía. Señaló que Washington puede apoyar con inteligencia, combate al tráfico de armas, acciones contra el lavado de dinero y reducción del consumo de drogas, pero rechazó cualquier operación directa de agencias estadounidenses en territorio mexicano.
"En México tienen que operar necesariamente las instituciones mexicanas. No puede operar Estados Unidos, se llama soberanía", afirmó.
La mandataria también confirmó próximas reuniones con funcionarios estadounidenses en materia de seguridad, entre ellos el secretario del Departamento de Seguridad Nacional y responsables de política antidrogas, como parte del mecanismo de coordinación bilateral.
Sheinbaum también cuestionó la cobertura internacional sobre seguridad en México y citó un reportaje publicado por The New York Times para sostener que persiste una narrativa crítica contra su gobierno.
Señaló que el texto retoma el caso de Genaro García Luna como referencia para hablar de corrupción y narcotráfico, y acusó que existe un interés por proyectar una imagen de colusión institucional en México.
Pide a EU atender sus problemas internos
La presidenta sostuvo que antes de emitir juicios sobre la situación mexicana, Estados Unidos debe atender sus propias responsabilidades en la cadena del narcotráfico.
Insistió en que el consumo de drogas, el flujo de armas hacia territorio mexicano y las operaciones financieras del crimen en suelo estadounidense forman parte central del problema, por lo que pidió corresponsabilidad en lugar de señalamientos unilaterales.