Nuevo tumulto en penal de Cadereyta causa 13 muertos

Al menos trece muertos y una decena de heridos dejó ayer un motín y la recuperación del penal de Cadereyta, Nuevo León.

Policías estatales, apoyados en la periferia por federales y el Ejército tuvieron que utilizar gases retardantes para someter a los reos rebeldes que se amotinaron en la azotea del centro carcelario.

Los primeros informes señalan que el motín se desató luego de una riña entre reos que buscan el control del centro penitenciario.

Poco después de la media noche de ayer el personal del penal solicitó apoyo al C5 de Seguridad Pública.

Como los hechos escalaron y fueron a mayores se reforzó la seguridad y se alertó a otros penales.

También se presentaron elementos de Fuerza Civil, de la Policía Ministerial y de Seguridad Pública.

Tras el reporte de la riña familiares de los reclusos se presentaron en el sitio para conocer a cerca de la salud de sus parientes.

En marzo se registró un motín en el Penal que dejó cuatro internos fallecidos por lo que el temor de los familiares de los reos es que se repitiera una situación parecida.

La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) señaló que tras los disturbios al interior del Centro de Reinserción Social Cadereyta, realiza brigadas de observación desde las 23:00 horas del día lunes 9 de este mes.

Señaló que ante esta situación de riesgo, la CEDH dicto medidas cautelares dirigidas a la Secretaría de Seguridad Pública estatal, tendientes en lo general a restablecer el orden al interior del centro penitenciario.

Menciona que las medias establecidas tienen como fin realizarse con apego a los principios de uso proporcional de la fuerza y bajo el criterio de absoluta necesidad, con el propósito de proteger y preservar la vida de las personas privadas de la libertad.

Subraya que de requerirse la atención médica, ésta debe ser inmediata, así como también la información brindada de manera oportuna a los familiares de las personas que pudieran resultar afectados en su integridad.

Apunta que las medidas dictadas por la CEDH contemplan también la protección a la integridad y seguridad del personal de los cuerpos de protección civil y bomberos que se encuentran asistiendo la situación de riesgo.

Refieere que los traslados de los internos resultantes de las políticas de seguridad por este conflicto, se deben efectuar garantizando los derechos humanos y el objetivo de readaptación social.

Los penales en el país, principalmente los que están bajo control de gobiernos estatales, son escenario frecuente de motines, asesinatos o fugas, y la mayoría presentan serios problemas de hacinamiento.

En 2016, una brutal pelea entre detenidos de bandas rivales dejó 49 muertos en la cárcel de Topo Chico, también en Nuevo León.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *