Nunca más autoritarismo y represión: López Obrador

Afirma que no habrás más fiscalías y cuestiona trabajo del INAI

Ante la estela de los caídos el 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador juró que las Fuerzas Armas o cualquier institución “nunca más harán uso de la fuerza o reprimirán al pueblo”.

Además, se comprometió a desterrar el término “guerra” y trabajar para eliminar la violencia en todo el país.

Garantizó que se atenderán los legítimos reclamos del Comité 68 que demandan justicia y la reapertura Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP), pero dijo que ahora esto corresponderá a la Secretaría de Gobernación.

“No queremos abrir fiscalías o aparatos burocráticos donde se gaste el dinero del pueblo y se mantenga a funcionarios de altos vuelos o a la Burocracia Dorada. Queremos que haya justicia. No queremos crear aparatos que solo sirven para simular y al final no hagan nada. Hay muchas fiscalías, dependencias, institutos que al final sirven para legitimar la corrupción, el autoritarismo y la represión”.

Eso se va a terminar, el gobierno en su conjunto tiene la responsabilidad de garantizar la justicia al pueblo.

De que sirven organismos como el Instituto de Transparencia, donde los consejeros ganan 250 mil pesos y nunca evitaron la corrupción, que encubrieron información sobre todo los que se les condonó a los grandes contribuyentes y casos tan graves como Odebrecht. ¡No más corrupción, va haber transparencia!.

En su mensaje al pueblo de México, luchadores sociales, líderes del 68 y sus familiares, dijo: nuestro gobierno garantizará “sobre todo, que nunca, jamás, se utilice la fuerza para resolver conflictos, diferencias, protestas sociales. Ese es el juramento que nosotros hacemos: No hacer uso de la fuerza, no reprimir al pueblo.

“Ustedes saben que el presidente de México es, al mismo tiempo, jefe del Estado, jefe de gobierno y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas. Por eso puedo decir aquí en Tlatelolco, por eso empeño mi palabra de que nunca, jamás, daré la orden a las Fuerzas Armadas, a la Marina, al Ejército, a ninguna corporación policiaca para reprimir al pueblo de México. No va a haber autoritarismo.

“Vamos a buscar la paz y la tranquilidad atendiendo las causas que han originado los problemas de inseguridad y de violencia. Siempre he pensado que no se puede enfrentar la violencia con la violencia, que no se puede apagar el fuego con el fuego; no se puede enfrentar el mal con el mal. El mal hay que enfrentarlo haciendo el bien. La paz y la tranquilidad son frutos de la justicia”.

Expresó que se creará una Guardia Civil para buscar la paz, que se acabe la guerra. Que ya no se utilice esa palabra, ese término, queremos borrarlo del lenguaje del nuevo gobierno.

Esta ya suprimido el utilizar ese término, ya no va haber guerra en México. Nunca más va haber guerra. Vamos a atender las causas que han originado la inseguridad y la violencia. Vamos a que haya justicia para que no haya violencia.

Quien falte a ese principio será objeto de la aplicación de la Ley. No habrá impunidad, no va haber autoritarismo. Nosotros no vamos a reprimir a nadie. La Guardia Civil garantizará la seguridad pública a los ciudadanos, pero con respeto a los derechos humanos.

Aprovechó para decir que a finales del mes de octubre presentará su plan de seguridad y en esa fecha anunciará el nombre de los secretarios de la Defensa Nacional y Marina Armada de México.

“La verdad, quise que pasara el 2 de octubre para resolver el tema. No quiero tomar una decisión en estos días. A finales de octubre voy a dar a conocer la estrategia de seguridad y los nombres de los secretarios de Marina y Defensa”, confió.

En el acto donde estuvieron la jefa de gobierno electa de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, así como integrantes del próximo gabinete federal., el presidente electo no se extendió en su discursos porque dijo la ceremonia es más que nada, una ofrenda a los estudiantes que perdieron la vida, a sus familiares, a quienes sobrevivieron y siguen luchando, como entonces, por la justicia, por la libertad, por la democracia”.

 

Búsqueda de justicia 

El próximo Ejecutivo federal señaló que la presente generación vive una etapa nueva que no debe olvidar el legado del Movimiento Estudiantil de 1968, que es la búsqueda de justicia:

“En esta nueva etapa que nos corresponde llevar a cabo, en esta nueva etapa de la vida pública de México vamos a honrar la memoria de los jóvenes estudiantes del 68 y la mejor manera de hacerlo, de  homenajearlos, de honrar su memoria es actuando con humanismo, sin represión, luchando todos los días para que México sea un país con justica, que se garantice a todo el puedo el derecho a un salario  justo, el derecho al trabajo, a la educación, el derecho a la salud; todos los satisfactores básicos para que no se padezca en nuestro país”.

Al concluir su mensaje invitó al historiador, escritor, activista de izquierda y defensor de derechos humanos, Paco Ignacio Taibo II, para que hiciera un comentario y expreso:

“La memoria es canija, en este país tiene un poder y una fuerza inmensos. Estamos recordando a los compañeros caídos, a los presos, a los heridos, a los defenestrados, a los perseguidos.

Pero también hay una memoria gozosa y festiva. Estamos recordando 123 días de la huelga general del Movimiento Estudiantil, 400 mil estudiantes movilizados para abrir la puerta de un país con libertades democráticas.

Frente al autoritarismo brutal del gobierno de Díaz Ordaz, que jamás fue capaz de entablar ni el mínimo puente de diálogo con los estudiantes; que respondió una y otra vez con mecanismos represivos, persecuciones, el Movimiento Estudiantil mantuvo la honra de este país y abrió la puerta.

Y de alguna manera, los que hoy aquí estamos somos herederos, orgullosos herederos del movimiento del 68. Y quisiera decir cosas muy rápidas, muy breves porque la emoción siempre lo conmueve a uno. No es gratuito, son 50 años que te pesan encima de las espaldas.

Y quisiera decir que uno siempre está guiado por esta imagen del loco de Francisco Zarco cuando dijo: “La libertad de expresión no se pide, se ejerce”. Y esta es la puerta que se ha abierto.

En el 68, Díaz Ordaz desde Los Pinos ordenaba asesinar. Hoy, el futuro  presidente de la república está aquí, hablando, sin mayores parafernalias ni distancias. Están cambiando los tiempos. Y los tiempos exigen que el cambio tenga una profundidad lo más grande

posible. Demasiados años de agravios, abusos, mentiras, doble lenguaje, neoliberalismo ramplón, continua represión. Y hay que recordar: en este país todavía quedan presos políticos.

Hay 400 presos  políticos hoy en México y urge poner sobre la mesa la idea de una ley de amnistía. Fue la demanda del 58 y sigue siendo hoy la demanda: Libertad a los presos políticos. Campesinos, maestros, indígenas en la cárcel por haber ejercido su derecho a la disidencia social.

Hoy como en 68, hay cuentas pendientes. Hay asesinos y represores que están en la calle y que tienen sobre sus espaldas la desaparición de  los muchachos de Ayotzinapa, lo que pasó en Nochixtlán, y la lista es interminable. Y hoy, como en 68, seguimos pidiendo justicia.

En el acto, líderes del Comité 68 pidieron a Andrés Manuel López Obrador reabrir la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP) que cerró el último día de gobierno Felipe Calderón Hinojosa.

Ignacia Rodríguez Márquez La Nacha líder estudiantil del 68, presa por dos años, reprochó que se restringiera el acceso a la plaza pública.

“¿Cómo es posible que el hijo de Raúl Álvarez Garín estuviera atrás de esas vallas? Por eso me puse encabronada y es la palabra”, fustigó.

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