El presidente del Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Juan Pablo Albán, informó que el caso de desapariciones en México fue turnado a la Asamblea General a través del secretario general, conforme a un mecanismo previsto en la convención internacional, lo que traslada la discusión a un órgano deliberativo global.
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El procedimiento se sustenta en el artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, que faculta al comité a elevar casos con carácter urgente, sin que el secretario general tenga margen para detener o modificar la decisión adoptada por el órgano técnico.
“A fin de evitar interpretaciones imprecisas, conviene recordar que el artículo 34 […] podrá llevar la cuestión, con carácter urgente, a la consideración de la Asamblea General de las Naciones Unidas, por medio del Secretario General”, señaló Juan Pablo Albán, presidente del comité, en un mensaje en sus redes sociales.
El funcionario precisó que el mecanismo responde a un cauce procedimental establecido en el tratado internacional, por lo que no depende de una decisión discrecional del titular de la ONU, sino de una obligación de transmisión una vez que el comité adopta la resolución.
“El mecanismo […] no confiere al Secretario General facultad discrecional para decidir sobre su transmisión a la Asamblea ni para retener la decisión adoptada por el Comité”, afirmó Albán al explicar el alcance del proceso y la ruta institucional que sigue el caso mexicano.
A fin de evitar interpretaciones imprecisas, conviene recordar que el artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas establece que el #CED “[…] podrá llevar la cuestión, con carácter urgente, a la…
— Juan Pablo Albán (@JuanPablo_Alban) April 23, 2026
El comité indicó que la Asamblea General deberá pronunciarse sobre los mecanismos para apoyar a México en el abordaje del fenómeno, lo que implica una fase de deliberación internacional sobre acciones posibles dentro del sistema de derechos humanos.
El órgano reconoció avances normativos e institucionales en México, pero sostuvo que la implementación de ese marco presenta insuficiencias y que persisten desafíos estructurales en la atención de desapariciones, en un contexto que mantiene continuidad en la crisis.
El comité señaló que la respuesta al fenómeno requiere acciones internas y cooperación internacional de forma simultánea, y estableció que la decisión ya se encuentra en la Asamblea General, instancia que deberá definir el curso de acompañamiento en el caso mexicano.

Foto: Cuartoscuro.com 

