Operó SRE para no tocar muro ni crimen

WASHINGTON, EU.- La Secretaría de Relaciones Exteriores negoció con el gobierno de Estados Unidos los temas que se abordarían en la reunión entre los presidentes Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump.

Definida la agenda, se acordó que el muro no fuera abordado, así como migración, seguridad y narcotráfico.

“Desde el principio quedó claro que el presidente López Obrador vendría a abordar la parte económica y comercial, y en la reunión se tocaron esos temas, así como la estrategia contra el Covid-19”, dijo en conferencia de prensa en esta ciudad Roberto Velasco, director general para América del Norte, quien argumentó que se dejó de lado el muro para favorecer los puntos en común.

“Por supuesto que acordamos ambos países los formatos y minuciosamente cada texto del programa y una de las cosas que se aprobó fue tener estos formatos de comunicación, para que los dos presidentes pudieran dar sólo su mensaje”, añadió.

El objetivo de la visita, afirmó, no era hacer declaraciones como el presidente López Obrador en el marco de otro país y en efecto no se aceptaron preguntas.

“No podemos concentrarnos en los aspectos negativos de la relación México-Estados Unidos”, añadió al reconocer que se dejó de lado el muro para favorecer los puntos en común.

“Esto es como una relación de amistad o de pareja, si uno tiene una esposa a la que no le gusta el futbol y uno insiste en hablar de futbol no va a acabar bien la cosa, no puede funcionar bien. Lo que queremos es ver de qué cosas sí podemos hablar, cuáles son los espacios de entendimiento que podamos encontrar, los puntos donde nuestros intereses convergen, y en eso nos hemos concentrado”, indicó.

“Siempre obviamente estábamos anticipados o preparados para todos los problemas que pueda haber como cancillería, pero siempre dijimos que esta era una visita sobre el tratado y sobre la cooperación por la pandemia “, señaló.

“No es que no quisiéramos tomar preguntas, pero hay espacio para cada cosa”, añadió.

“Siempre obviamente estábamos anticipados o preparados para todos los problemas que pueda haber como cancillería, aunó.

Por su parte, Martha Bárcena, embajadora de México en Estados Unidos, dijo que este esquema fue negociado, por supuesto.

Los dos –Trump y López- dejaron claro que el objetivo de la reunión era el T-MEC pese a la ausencia de Canadá.

No hubo presuntas ni respuestas.

“Este esquema fue negociado con mucho detenimiento”, finalizó.

A su vez, el embajador Christopher Landau dijo contundente que Trump y López Obrador “no” hablaron del muro, en declaraciones a un reducido grupo de periodistas, entre ellos Efe.

El embajador explicó que sí se habló en “términos muy generales” de política migratoria, pero los dos líderes no llegaron a abordar específicamente temas como la migración procedente de Centroamérica o el futuro del programa DACA, que proteger de la deportación a unos 500.000 jóvenes mexicanos que viven irregularmente en EU.

“Los temas de migración y seguridad se tocaron, pero realmente todos dentro de un marco de celebrar la entrada en vigor del nuevo tratado”, el T-MEC, sostuvo Landau.

 

TRAER LAS INVERSIONES DE ASIA A NORTEAMÉRICA

Por tanto, de acuerdo a las delegaciones mexicana y estadunidense, la conversación estuvo centrada en el motivo oficial de la visita: la celebración de la entrada en vigor el día 1 del T-MEC, renegociado entre EU, México y Canadá para sustituir el antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Concretamente, según Landau, los dos mandatarios conversaron sobre cómo Norteamérica puede conseguir que algunas empresas relocalizacen su producción en Norteamérica y abandonen Asia.

El encuentro entre Trump y López Obrador apenas tuvo impacto en los grandes medios estadounidenses, como The Washington Post, The Wall Street Journal o The New York Times, que se limitaron a consignar el evento sin ofrecer detalles.

Esta baja atención por parte de la prensa de EE.UU. sorprende dado que hay casi 40 millones de personas que se declaran de origen mexicano en Estados Unidos, y cuentan con una gran presencia en los dos estados más poblados del país: California (casi 40 millones de habitantes) y Texas (30 millones).