Osmar Olvera, listo para la Copa del Mundo de Clavados Guadalajara 2025: “La presión es mi amiga”

Olvera Ibarra logró un hito en el deporte nacional el verano pasado, al sumar dos medallas en la justa olímpica parisina



Mexsport

La sonrisa de Osmar Olvera no se ha apagado. Brilla tan intensamente como la flama olímpica que ardía en París 2024 al tiempo que el clavadista mexicano se encumbraba como la nueva gran figura del deporte nacional. Con la Copa del Mundo de Clavados 2025 en Guadalajara a punto de comenzar, el ganador de la medalla de plata en el trampolín sincronizado y del bronce en trampolín individual, no se presiona al ser la figura a seguir en la Perla Tapatía.

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Y es que la de Osmar, es la historia de un atleta destinado a convertirse en estrella. Cuando nació, su madre Mayanín Ibarra quería nombrarlo Sergio, como su papá. Pero fue precisamente el exjugador de futbol americano colegial con Águilas Blancas del IPN quien sugirió otro nombre para su hijo, a la espera de que escribiera su propia historia y no cargara con el peso de tener que vivir como su padre.

Fue así como aquel pequeño se decantó por los clavados hasta convertirse en el mejor atleta del momento, apoyado incondicionalmente por su familia, que forjó en él una mentalidad de acero que lo ha ayudado a trascender en los grandes escenarios a pesar de tener solo 20 años de edad.

“Sí, siempre me divierto, la presión es mi amiga”, dijo sonriente el saltador nacido en la Ciudad de México el 5 de junio de 2004 en entrevista con David Faitelson previo a su participación en la Copa del Mundo de Clavados de Guadalajara.

Olvera Ibarra logró un hito en el deporte nacional el verano pasado, al sumar dos medallas en la justa olímpica parisina, misma que lo convirtió en el primer clavadista con par de preseas en una misma competencia desde que Joaquín Capilla consiguió un oro en plataforma y plata en trampolín en Melbourne 1956. Y tuvieron que pasar 68 para que alguien igualara esa cifra con su familia presente en todo momento para alentarlo.

“Ellos (papás) siempre estuvieron desde pequeño apoyándome en este sueño y hubo solo una competencia personal que tuvimos que pagar, en mi primer mundial. Entonces siempre me han apoyado”, recordó.

Del jueves 3 al domingo 6 de abril se realizará la Copa Mundial en tierras tapatías, en el regreso de World Aquatics a México tras las controversias con la hoy desconocida Federación Mexicana de Natación (FMN). Previo a esta competencia, Osmar junto con su pareja en sincronizados, Juan Manuel Celaya y su entrenadora Ma Jin, estuvieron en China para estudiar la técnica de la potencia de este deporte, donde miraron a su rival desde otra perspectiva.

“En China hay más apoyo del estado, del club. Como que para que la gente entienda, allá sería como aquí el futbol, apuestan a que su hijo vaya a entrenar con los mejores y sea famoso y tenga su vida resuelta, esa es la diferencia”, explicó Olvera.

Con México de regreso en los planos internacionales con una competición organizada en casa, en el Centro Acuático Metropolitano de Zapopan, Jalisco, Osmar competirá ante su gente. Será no solo su presentación ante el público azteca tras la obtención de sus dos preseas olímpicas, sino también su primera aparición tras el campamento en China, a la espera de reflejar lo aprendido en el trampolín.

“Acabé cansado, obviamente, pero creo que aprendimos mucho de técnica, cómo entrenan ellos; ellos usan mucho el cinturón para cambiar la técnica, que también nos ayudó para mejorar en ese aspecto. Entonces sentí que crecí en cuanto técnicamente y regresamos también para implementar ciertas cosas a nuestro plan de ahora para acercarnos más a ellos (chinos), así que por esa parte, muy contento”, finalizó.