El Papa León XIV ha concluido este miércoles el año en el que fue elegido advirtiendo, de cara al nuevo que empieza, de los planes para “conquistar” el mundo a base de “estrategias armadas” y revestidas de “discursos hipócritos”, en un mensaje que resonó con fuerza en la Basílica de San Pedro ante miles de fieles.
LEE ADEMÁS: Fiesta de Fin de Año 2025 en el Ángel: Lista completa de artistas y horarios en la CDMX
“Hermanas y hermanos, en este tiempo nuestro sentimos la necesidad de un designio sabio, benévolo y misericordioso, que sea un proyecto libre y liberador, pacífico y fiel“, declaró en su homilía durante el rito de las Primeras Vísperas en la emblemática basílica vaticana.
Por contra, el Papa advirtió de que “otros designios”, tanto hoy como en el pasado, “envuelven al mundo”, refiriéndose a estrategias que considera contrarias al plan divino de paz y reconciliación que predica la Iglesia Católica.
“Son más bien estrategias que apuntan a conquistar mercados, territorios y zonas de influencia. Estrategias armadas, revestidas de discursos hipócritas, de proclamas ideológicas y de falsos motivos religiosos“, alertó ante miles de fieles congregados en el templo más importante del catolicismo mundial.
Esta fuerte advertencia del pontífice parece hacer referencia tanto a conflictos bélicos actuales como a estrategias geopolíticas y económicas que, según su visión, utilizan pretextos engañosos para justificar acciones de dominación territorial, comercial o ideológica.
León XIV, elegido pontífice el pasado mayo tras el fallecimiento de Francisco, ha presidido en el templo vaticano por primera vez el último acto del 2025, en la que tradicionalmente se entona el himno del “Te Deum” en señal de agradecimiento por el año transcurrido.
Este rito, que marca el cierre litúrgico del año civil en la Iglesia Católica, adquiere especial significado al ser la primera vez que el nuevo Papa lo preside, estableciendo el tono de su pontificado con un mensaje de paz pero también de alerta ante amenazas globales.
El designio divino frente a las estrategias humanas
La lectura durante el rito de la Carta de San Pablo a los Gálatas, en la que anuncia la plenitud del tiempo con el nacimiento del Hijo de Dios, inspiró al Pontífice para atisbar un “designio grande y misterioso”, divino, que sustenta toda la historia humana.
“Dios ama esperar con el corazón de los pequeños, implicándolos en su designio de salvación. Cuanto más bello es el designio, tanto mayor es la esperanza. El mundo avanza así, impulsado por la esperanza de tantas personas sencillas, desconocidas pero no para Dios, que a pesar de todo creen en un mañana mejor“, sostuvo el Papa.
El Jubileo como símbolo de renovación
En este sentido aludió al Jubileo, el Año Santo abierto por su antecesor Francisco y que él mismo clausurará este 6 de enero tras haber atraído a Roma a millones de peregrinos de todo el planeta en busca de indulgencia en el umbral de la Puerta Santa.
Este evento, dijo, “es la señal de un mundo nuevo, reconciliado y renovado según el diseño de Dios”, y agradeció a todos aquellos que se han involucrado en su organización, unas palabras escuchadas por el alcalde romano, Roberto Gualtieri, sentado en primera fila durante la ceremonia.
Llamado a proteger a los más vulnerables
El Papa, obispo de Roma, también expresó su deseo de que la Ciudad Eterna “esté a la altura” de sus ciudadanos más vulnerables: los niños, ancianos solos y frágiles, las familias en apuros o de los hombres y mujeres “llegados de lejos buscando una vida digna“*.
Esta referencia explícita a los migrantes y refugiados que llegan a Italia y Europa refleja la continuidad del magisterio social de León XIV con las enseñanzas de su predecesor Francisco, quien hizo de la acogida a los más necesitados una de las marcas distintivas de su pontificado.




