Passerini, por la titularidad

Su objetivo para el Apertura 2020

El argentino piensa dejar huella en Cruz Azul

A través de la radio chilena, el delantero argentino Lucas Passerini habló claro y directo sobre el objetivo que tiene con la Máquina Cementera de la Cruz Azul de cara al Torneo de Apertura 2020. Sin medias tintas señala que buscará hacerse de la titularidad y convertirse en un goleador que le dé al cuadro cementero el anhelado título de Liga que no logra desde hace más de 22 años.

Además, en esa misma línea, Passerini señaló que la competencia interna dentro del grupo es muy buena y hace crecer al equipo, en este caso la del uruguayo Jonathan Rodríguez, en donde alabó el nivel mostrado por su compañero, pero advirtiendo que buscará ser figura bajo las órdenes de Robert Dante Siboldi.

‘Es una competencia sana, buena, de mucho nivel, cada uno sabe el papel que tiene cuando le toca jugar o cuando toca estar afuera. En su momento jugaba el ‘Cabecita’ y lo hacía de muy buena manera y después terminó primero en la tabla de goleadores. Nosotros que estamos en la competencia tratamos que siga en ese mismo nivel y seguir apoyando. Todo es muy lindo y con mucho nivel. Acá no te puedes relajar porque el que viene de atrás te come y eso te exige estar al 100”, señaló el ariete pampero.

Respecto a su anhelo por ser el goleador del cuadro que dirige el sudamericano Robert Dante Siboldi, dijo: “Ojalá pueda ser el goleador, seguiremos trabajando primero para ganarme un puesto, sumar minutos y consolidarme. Todo paso a paso, mejorando las cosas que me siguen faltando. Ojalá Dios quiera, que al agarrar continuidad pueda ir convirtiendo en la Liga y tener una excelente racha. En lo personal sueño con dejar algo en Cruz Azul, una huella, ojalá ser el goleador, pero lo principal es la institución”.

El pampero arribó al conjunto de La Noria para el Torneo de Clausura 2020, que a la postre sería cancelado tras la fecha diez por la pandemia de covid-19. El argentino no tuvo oportunidad de sumar muchos minutos porque tras su llegada al balompié mexicano tuvo que tramitar su visa de trabajo, lo que le relegó del terreno de juego restándole valiosos minutos.