Pejendejada y a La Chingada; ¿qué opinan las víctimas? Mancera prepara salida y equipo; destaca Serna

¿Perdonar a los narcos?

¿A los asesinos?

¿A los que han decapitado, descuartizado, cocinado, enterrado clandestinamente?

¿A los secuestradores, que mutilan, que asesinan, que acaban con la vida de una familia?

¿A los que han provocado, por los errores y el fracaso de los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña, ciertamente, en materia de seguridad, 200 mil muertos en doce años?

La ocurrencia de Andrés Manuel López Obrador es una tontería, una estupidez, por llamarle decentemente, que lo enviará, directo y sin escalas, a La Chingada, su rancho.

Digámosle, como alguna ocasión cabeceamos en La Segunda de  Ovaciones, en 2004: una Pejendejada.

Es un error muy grave, acaso el peor de su carrera política, por varios motivos:

-Agrede, ofende, lastima a las víctimas, a los casi 200 mil muertos en México y a sus familiares, desde que el obsesivo y enfermizo Felipe Calderón Hinojosa declaró la guerra al narcotráfico, en un afán por legitimarse, y desde que este gobierno se olvidó del crimen y pretendió acabarlo por decreto.

-Ha dado un argumento a sus adversarios políticos –PRI, PAN, PRD, PVEM y MC- para atacarlo: ya no lo soltarán desde ahora y hasta que haya pasado la elección del 1 de julio. Vendrán los spots, los mismos de 2006 y 2012, en los que lo llamarán AMLO, un Peligro para México, y con razón.

-Ha dado vida y discurso al agonizante Partido Revolucionario Institucional (PRI) y a su simpatizante-candidato, José Antonio Meade Kuribreña, para competir en la elección presidencial. No tenía argumentos, porque la inseguridad es, además de la economía, la peor carta de presentación del PRI y del actual gobierno.

-Envía a segundo plano el arma más importante que tenía para su discurso y que disparó el hartazgo de la gente: la inseguridad, el año -2017, con 25 mil ejecutados- y el mes -octubre, con 2 mil 371- más sangrientos desde 1997, cuando comenzó a llevarse la estadística criminal.

En lugar de armar un discurso en el que criticara, precisamente, a Calderón y a Peña por la violencia incontenible, comete el error de justificarlo y minimizarlo al pretender perdonarlos, con el objetivo, argumenta, de alcanzar la paz, porque no puede combatirse fuego con fuego.

¿Qué pensará, por ejemplo, Nelson Vargas Basáñez, a quien la banda Los Rojos secuestró a su hija Silvia Vargas Escalera hace diez años?

Su caso marcó a la sociedad. Sucedió el 10 de septiembre de 2007.

Su pequeña, como le llama, fue interceptada cuando se dirigía a la escuela, el colegio Alexander Bain, en Las Aguilas, al sur de la Ciudad de México.

Tenía 18 años.

-¿No tienen nada? ¡No tienen madre!, dijo entonces y su frase quedó para la posteridad como un símbolo del hartazgo, del cansancio de los mexicanos con la impunidad y con el gobierno y su policía corrupta e ineficaz.

Vargas Basáñez ha cambiado de abogado defensor cuatro veces.

El último o más reciente, el despacho Bravo, ha sido el mejor.

Está alerta y atento.

El detectó que estaban a punto de liberar a su chofer, Oscar González Ortiz, porque, ¡vaya estupidez!, estaba procesado no por el secuestro y asesinato de su hija, sino por otro.

Cándido González Ortiz, Raúl González Ortiz y Óscar González Ortiz, hermanos, lideran la banda.

Raúl escapó del hospital de Xoco en 2008, cuando dijo necesitar ayuda médica y los agentes se descuidaron.

Martín Enríquez Monroy El Chelas está sentenciado  a 57 años de cárcel… por otro caso igualmente.

Oscar apeló el 17 de mayo de este año el auto de formal prisión por secuestro de Silvia, por cuestiones de forma.

El profesor de educación física, competidor, empresario y ex director de la Conade, asegura que teme morir y que los secuestradores y asesinos de Silvita, como le llama, no sean sentenciados.

-¿A qué se debe? No lo sé. Hay muchos casos, no soy el único, pero nada. Y tengo recursos para pagar un abogado, ¡imaginen el resto de los mexicanos, que no los tienen!, dice.

Vargas Basáñez ama a su hija.

En su teléfono celular, la foto de su pequeña, ya joven. La trae siempre.

En sus oficinas, otra foto de cuando tenía tres años y ya nadaba.

Al ex funcionario en el gobierno de Vicente Fox se le humedecen los ojos.

Le duele. Sufre. Se nota, se percibe.

La última ocasión que habló con su hija fue un día antes del secuestro.

La última vez que hubo contacto con ella fue a través de un mensaje. Una carta que Los Rojos permitieron redactara.

-Tenía un dibujo de cómo la tenían maniatada. Me pedía pagar y me advertía que esos tipos “no estaban jugando”.

Quería pasar el 15 de septiembre en una casa que tenía en Malinalco. Le gustaba mucho. Además, se acercaba el cumpleaños de su mamá, el 19 de septiembre, recuerda.

Su cuerpo fue encontrado en diciembre de 2008, en una casa de seguridad en San Miguel Xicalco, en Tlalpan. Murió al cuarto día por anestesia mal suministrada. Querían cortarle un dedo.

¿A esos sujetos hay que perdonarlos, amnistiarlos?

Y no es el único caso.

Que le pregunten a los padres de los 3 normalistas, a los jugadores de Avispones y a la señora asesinados y a los de los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, en septiembre de 2014.

O a los 52 muertos del Casino Royale, en Monterrey, Nuevo León; o Alejandro Martí, que perdió a un hijo. O a los padres de los dos estudiantes del Tec de Monterrey muertos en un tiroteo en el sexenio de Calderón.

Arma equipo

Miguel Angel Mancera está a punto de dejar el gobierno de la Ciudad, luego de cinco años, para buscar la Presidencia de México.

Ayer recibió el respaldo de las tribus y presuntos aspirantes del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y él se dijo puesto.

El mandatario capitalino ya integra su equipo para conseguir el objetivo.

Sobresale, como ha sido siempre, Luis Serna, por haber sido parte ya de una campaña que resultó sumamente exitosa.

Su amigo y secretario particular ha sido el operador, el titiritero, por lo que mantiene excelente relación y canales abiertos en los ámbitos políticos, empresariales, culturales y civiles.

Es el hombre fuerte de Mancera.

Vámonos: Inicia el registro de candidatos a jefes delegacionales en la CDMX.

albermontmex@yahoo.es                           @albermontmex

One Comments

  1. Reply Post By Arthur Simon

    Dice Andrés Manuel López Obrador “MÁNDALOS POR UN TUBO” y YO DIRÍA, “POR UN TUBO Y A LA CHINGADA (que es de su propiedad) MANDAREMOS A ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR -AMLO- ya que es lugar donde debe de estar.

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