PERSONAS CON DISCAPACIDAD, Y DERECHOS HUMANOS

Como bien lo señala la Declaración Universal de los Derechos Humanos, todos los hombres nacemos libres e iguales en dignidad y derechos, y es labor de los Estados nacionales crear las condiciones que nos permitan el acceso y ejercicio de los mismos. Estas acciones institucionales deben ser específicas,aún más cuando se trata de garantizar a las personas con discapacidadel pleno goce de esos derechos fundamentales.

Si bien, como hemos señalado varias veces, los derechos humanos universales son políticos, civiles, económicos, sociales y culturales y pertenecen a todos los seres humanos, las personas con discapacidad deben gozarlos en las mismas condiciones que los demás en la sociedad, aun cuando, sin que se les discrimine de ninguna manera, tienen derechos adicionales ligados a su individualidad.

Entre esos derechos humanos específicos se encuentran la no distinción, no exclusión, no restricción o preferencia basada en su condición de discapacidad, sin que esto implique deteriorodel disfrute de los derechos humanos y libertades fundamentales: igualdad de oportunidades; completa igualdad y protección ante la ley; derecho a alto estándar de salud mediante tratamiento médico, psicológico y funcional, rehabilitación médica y social y otros servicios necesarios para el máximo desarrollo de las capacidades, habilidades, autoestima y confianza en sí mismos.

También tienen derecho a trabajar de acuerdo a sus capacidades, a recibir salarios igualitarios que les permitan estándar de vida adecuado; a ser tratados con dignidad y respeto. Estos derechos tienen la característica de ser indivisibles, interdependientes e interrelacionados.

Aunque todos somos iguales ante la ley, es indispensable tomar en cuenta que la diversidad es propia de nuestra sociedad, y para vivir en  comunidad justa y de vanguardia es requisito que sin importar lasdiferencias, tengamos acceso a calidad de vida y a cada una de las libertades y derechos que la ley nos otorga.

En este contexto, no pasamos por alto que el pasado domingo tres de diciembre se conmemoró el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, y que hasta el año dos mil diez, el catorce por ciento de la población, es decir más de dieciséis y medio millones de mexicanos, padecen alguna discapacidad auditiva, motora, visual, psicosocial o intelectual.

De esta situación deriva la necesidad de hacer diagnóstico del estatus del Estado mexicano en cuanto a su obligación de garantizar los derechos humanos de estos miembros de la comunidad. Al respecto podemos decir que desde el añodos mil existe una ley para que se integre al desarrollo a las personas con discapacidad, la cual obliga en todo el país a la construcción de líneas der transporte y adaptaciones a unidades de transporte públicoque permitan accesibilidad a esos ciudadanos.

Asimismo contamos con una Ley Federal para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, publicada en el dos mil once, para asegurar su plena inclusión a la sociedad en un marco de respeto, igualdad y equiparación de oportunidades; también hay leyes locales para la protección, integración y desarrollo de estos compatriotas,además de que se han signado y ratificado innumerables instrumentos internacionales enfocados asu protección.

Pese a las leyes señaladas, a la gran cantidad de población con alguna discapacidad y a las recomendaciones que México ha recibido del Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, de las Naciones Unidas, para combatir la discriminación, destinar recursos y actualizar sus legislaciones para ser incluyente con este grupo poblacional, en el país falta mucho por hacer para que se les garanticen los derechos a que nos referimos.

Claro ejemplo de este rezago lo encontramos en el diagnóstico realizado por la agrupación El poder del Consumidor, A.C., tras un ejercicio de seguimiento de las líneas del Metrobús: la 1tiene 65 por ciento de accesibilidad; 73 por ciento las 2 y 3, y 83 por ciento la 5. Es decir queel derecho a la accesibilidad no ha sido garantizado en el país,ni siquiera en la entidad con mayor infraestructura y desarrollo,pese a la obligaciónlegal impuesta a los gobiernos estatales y la sociedad.

Es probable que si revisamos cada uno de los derechos específicos de las personas con discapacidad, así como el disfrute de los derechos humanos que rigen para toda la población, encontraremos que en nuestro país aún falta mucho por hacer para poder garantizar efectivamente el ejercicio de los derechos humanos y el respeto gubernamental a los mismos, tanto al grupo poblacional que hemos referido,como a todos y cada uno de los ciudadanos dela nación.

Así es el Derecho.

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